Quiero montar un negocio pero no tengo dinero. ¿Qué hago?

quiero montar un negocio pero no tengo dineroDesde que escribo este blog he recibido muchas preguntas de lectores sobre diversos aspectos de la creación de empresa. Pero sin duda una de las consultas más habituales es sobre como emprender cuando no se dispone de financiación. Hay alternativas, y voy a hablar de cada una de ellas. Si tú también eres de los que piensan “quiero montar un negocio pero no tengo dinero”, sigue leyendo. Desde ideas que no requieren inversión hasta fuentes de financiación, te cuento todas las opciones.

#1. Abre un negocio que no necesita inversión

¿Quién dijo que para emprender hacía falta capital? Si para lanzar tu empresa no necesitas dinero, ya no tienes problema. Y créeme que hay muchos posibles negocios que no requieren inversión.

En el blog he publicado varios artículos con oportunidades de negocio sin dinero o con poco capital. Pero te recomiendo especialmente mi post con 25 ideas rentables sin inversión, ya que cubre una variedad de opciones interesantes.

Ya lo sé, es una solución que solo vale si no sabes todavía en qué emprender, pero igualmente merece la pena. Si al contrario ya tienes muy claro lo que vas a hacer, y has calculado la inversión necesaria y no tienes los fondos suficientes, sigue leyendo el artículo, porque tengo más consejos para ti.

#2. Opta por una versión simplificada de tu negocio

Muchos emprendedores plantean primero el negocio con las condiciones que consideran necesarias, y de allí calculan el dinero que van a necesitar para hacerlo funcionar.

En teoría, no es una mala idea, pero en realidad, tiene un gran inconveniente. No toma en cuenta las limitaciones financieras.

Claro que si tuvieras unos recursos ilimitados, podrías plantear tu negocio con todas las condiciones que consideras óptimas. Abrirías tu comercio en la calle más transitada de la ciudad, con la mayor superficie posible. Usarías los mejores materiales para la obra de remodelación. Contratarías a una plantilla amplia. Te gastarías un gran presupuesto en publicidad. Ya ves adonde quiero llegar.

Y claro, sé que crees que has calculado unas hipótesis razonables, que has optimizado la inversión y los gastos. Pero, si aún no te llega el dinero, ¿por qué no optas por simplificar más tu planteamiento?

Quizás puedas empezar en un local más pequeño. Ubicarte en un barrio con demanda pero más económico. Encontrar soluciones de comunicación gratuita…

Incluso puedes no abrir un local. Hay comercios que han probado su concepto con tiendas temporales o incluso con la venta directa a través de reuniones en casas de amigos y conocidos.

He puesto el ejemplo del comercio, pero vale para cualquier negocio. Simplifica. Céntrate en lo más importante. Busca alternativas más económicas para probar tu concepto. Cuando tengas tus primeras ventas, puedes usar el dinero para invertir. Y es mucho más fácil convencer a inversores y bancos si ya tienes tracción (es decir que tu empresa ya está consiguiendo resultados).

#3. Sigue trabajando para ahorrar

Si quieres montar un negocio pero no tienes el dinero, quizás deberías esperar un poco más y aguantar con tu trabajo actual.

Y no, no es una excusa para postergar indefinidamente tu proyecto. Al contrario.

Si ya sabes qué empresa vas a iniciar y cuánto dinero necesitas para lanzarla, ya tienes un objetivo muy claro. Puedes calcular tu capacidad de ahorro mensual y estimar cuanto tiempo necesitarás para conseguir el capital mínimo para poder emprender.

Teniendo toda la información, podrás ir a trabajar con mucha más motivación, sabiendo que estás dando los pasos para poder concretar tu proyecto.

Incluso, si vas a emprender en un sector que todavía no conoces a fondo, puedes buscar un trabajo relacionado con la actividad. Así cumplirás también el objetivo de formarte para tu proyecto, además de ir ahorrando para la inversión.

#4. Consigue financiación para tu proyecto

financiar un negocioLlegado a este punto, quizás estarás pensando: “todo lo que me has contado de simplificar el proyecto o trabajar para ahorrar está muy bien, pero en mi caso no aplica, necesito dinero”.

Y claro, si todos los negocios se pudieran montar sin dinero, o con los ahorros del trabajo, a esas alturas ya se sabría. Los bancos y los inversores se habrían quedado sin trabajo hace tiempo.

Claro que a veces es necesario conseguir financiación. Como lo expliqué en un artículo ya bastante antiguo de este blog, tienes muchos caminos para conseguir el dinero que estás buscando:

  • Tu círculo cercano (las 3F: family, friends and fools)
  • Subvenciones
  • Créditos avalados por entidades públicas
  • Créditos bancarios clásicos
  • Inversores tradicionales
  • Business Angels
  • Empresas de Capital Riesgo

#5. Usa un modelo de negocio que genera cash en lugar de consumirlo

La forma tradicional de hacer negocios es invertir, producir, vender y finalmente cobrar. Todo eso hace que necesites capital inicial y muchas veces financiación, porque hay un tiempo importante entre el momento en qué gastas dinero y el cobro de tus ventas.

Pero, ¿qué pasa si sales de los modelos tradicionales y montas un negocio que genera cash desde el primer momento?

El mejor ejemplo reciente de este tipo de modelos son los sistemas de suscripción.

En esos formatos, tus clientes te pagan una cantidad recurrente (mensual, trimestral o anual). Cobras por anticipado, y puede incluso que haya una desconexión importante entre tus ingresos y los gastos generados por el negocio.

Pon que vas a vender máquinas de afeitar desechables como nos contó Tyvand hace unos años. Si ofreces un descuento por pagar un abono anual en lugar del mensual, habrás cobrado el importe de 12 packs y solo habrás mandado el primero.

O piensa en los gimnasios. Claro que han tenido que invertir mucho dinero en el local y en máquinas. Pero después, muchos hacen ofertas para abonos anuales o semestrales, que les permiten generar mucha caja y por lo tanto depender mucho menos de financiación externa.

Tenlo en cuenta para tu proyecto, te puede ayudar mucho

#6. Emprende desde casa

Si me vas a decir que en realidad emprender desde casa entra dentro de la categoría de los negocios que no requieren inversión, no te lo voy a negar. Pero pensaba que era una opción que merecía su párrafo.

Quizás no soy objetivo. Yo llevo ya varios años trabajando desde el hogar, y aunque tiene sus ventajas e inconvenientes, por lo general me parece una opción de vida muy interesante.

Y claro, normalmente, cualquier negocio que puedas desarrollar desde casa requerirá poco capital. Por lo que cuando pienses “quiero montar un negocio pero no tengo dinero”, valora la posibilidad de emprender en casa. También es una de las mejores opciones para conciliar vida familiar y trabajo.

#7. Usa un coworking

Si quieres bajar tus gastos y trabajar desde casa no es una opción viable, puedes plantearte la posibilidad de compartir un espacio de trabajo con más profesionales. En los últimos años, han aparecido muchos actores en el mercado del coworking. Algunos ya son pesos pesados del sector, como por ejemplo WayCo aquí en Valencia, La Industrial en Madrid o CREC en Barcelona.

La ventaja de esos sitios es que te permiten mucha flexibilidad. Puedes optar por ir uno o varios días al mes, solo por la mañana, por la tarde o el día completo. Y sale bastante más barato que si te pones a buscar una oficina por tu cuenta.

Además conoces a gente y te beneficias de las ventajas de pertenecer a un ecosistema emprendedor.

#8. Opta por vender tus servicios

Cuando tú eres el producto, la inversión inicial se reduce drásticamente. Quizás necesites unas pocas herramientas para poder trabajar, pero no te va a hacer falta mucho dinero.

En serio, plantéatelo. Analiza lo que sabes hacer mejor que los demás, y mira si hay alguna forma de convertir eso en un servicio que puedes vender.

Y ya que estamos, trabaja desde casa y plantea un sistema de suscripción para tus servicios. De esa manera, podrás tener un negocio rentable aunque no tengas dinero para empezarlo. Cada cosa cuenta.

#9. Emprende en el mundo digital

Quien escribe esas líneas lleva diez años viviendo exclusivamente de negocios digitales.  La inversión que hice cuando empecé muy negocio fue muy baja. Y ya te digo que me gasté dinero en algunas cosas que no me sirvieron para nada, como una campaña de correos físicos a potenciales clientes empresariales a quienes mandé un bonito folleto con mi cartera de servicios.

Luego, todo lo que hice fue digital. Entendí lo que era el posicionamiento web, y empecé a recibir preguntas y pedidos por parte de emprendedores.

Eso sí, no fue inmediato. Emprender online no requiere mucho dinero, pero sí que toma tiempo.

Insisto sobre este punto, porque si quieres emprender al menor coste, no vas a tener resultados inmediatos. Si quieres tenerlos, tendrás que pagar algunas soluciones, como por ejemplo Google Adwords. Pero hay que reconocer que no es muy caro de todos modos.

Los negocios digitales son muy competidos, sí. Pero representan poca inversión, te permiten trabajar desde cualquier parte, y pueden ser bastante rentables.

¿Quieres algunos ejemplos?

  • Puedes simplemente aprovechar un sistema de referido como el que tiene Amazon, para recomendar productos por Internet y conseguir una comisión cada vez que alguien compra siguiendo un enlace tuyo. Hice un artículo muy detallado sobre esa opción en mi blog Ideas y Ahorro, te invito a leerlo.
  • También puedes montar una tienda online. Busca un nicho de mercado con productos con un buen margen y una competencia que no sea exagerada. Tendrás buenas opciones de destacar y vender si lo haces bien.
  • Y no olvidemos la opción de montar tu propio blog para monetizarlo, bien vendiendo tus propios servicios, bien aprovechando algunas de las muchas formas de ganar dinero con un blog.

 

¿Qué te parecen esos consejos? Si te ha parecido bueno el artículo, compártelo la próxima vez que escuches a alguien decir: “quiero abrir un negocio, pero no tengo dinero”. 😉

¡Compartir es vivir!

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