Coste marginal: ¿qué es y por qué deberías usarlo?

qué es el coste marginalEl coste marginal es un concepto usado en microeconomía, pero que tiene una aplicación interesante para cualquier empresario. Te voy a explicar qué es, cómo se calcula, y sobre todo, por qué te puede interesar conocerlo. También te hablaré de la gran diferencia entre los negocios tradicionales y la economía digital.

Coste marginal: definición

El coste marginal es el coste de producir una unidad más.

En algunas página como Wikipedia te lo explican de una forma un poco más compleja diciendo que es “aquel incremento del coste total resultante de la producción de una unidad adicional del bien“.

Como ves, es un concepto bastante sencillo, sin embargo, es importante saber que cuando hablo de “coste de producir”, no me refiero solamente a la materia prima y a los gastos variables. Se toma en cuenta cualquier coste adicional. De allí que la definición de Wikipedia sea más acertada, porque habla de coste total.

Ejemplo

Todo se entiende mejor con un ejemplo. Imagina que vas a fabricar unas sillas de madera. Para ello, has invertido en una pequeña fábrica, con el alquiler de una nave, la amortización de la herramienta, el sueldo de los trabajadores y otros gastos.

  1. En una primera fase, como ya tienes una estructura y no está al máximo de su capacidad, tu coste marginal va a ser prácticamente el coste de materias primas y energía de producir una unidad adicional.
  2. Con el volumen, probablemente ese coste vaya bajando, porque puedes comprar más barata la madera, al negociar por una mayor cantidad.
  3. Sin embargo, llega un momento en el qué tienes que contratar a otro obrero, comprar otra máquina, o fichar a alguna persona en el departamento de administración. En este caso, tus gastos fijos aumentan, y en ese momento el coste marginal también aumenta.

Por eso se suele describir la curva del coste marginal como una parábola cóncava.

Gráfico

coste marginalEl gráfico del coste marginal es interesante, porque muestra dos puntos clave.

  1. Cuando el coste marginal alcanza su mínimo (el punto más bajo de la curva), el beneficio unitario es máximo.
  2. Cuando la curva del coste marginal se cruza con la línea del ingreso marginal (lo que se ingresa por cada unidad adicional), entonces se alcanza el beneficio total máximo.

Más allá de este cruce, las nuevas unidades cuestan más que los ingresos que generan, y por lo tanto empiezan a bajar los beneficios.

Con este análisis se puede saber cual es el funcionamiento óptimo de una empresa, al menos en términos de rentabilidad. Pero supone conocer muy bien todos los parámetros que influyen en los costes.

También sirve para calcular el precio óptimo para tus productos.

Sin embargo, este gráfico es una simplificación. En realidad, un gráfico más preciso sería sinusoidal, con incrementos de costes cuando se amplía la capacidad de producción.

¿Cómo se calcula?

Si nos vamos a las matemáticas, el coste marginal (expresado CM) se calcula como la derivada de la función del coste total (expresado CT) con respecto a la cantidad (expresada Q):

CM = dCT/dQ

Ya lo sé, suena un poco complejo, sobre todo cuando ya nos vamos hablando de derivadas.

Pero para tu negocio, puedes aplicar unos métodos más aproximados. Simplemente empieza por mirar cuanto te cuesta producir una unidad adicional. Y en una segunda fase, mira a partir de qué volumen tendrás que hacer cambios estructurales que implicarán un mayor coste total.

Ten en cuenta que eso te vale tanto para productos como para servicios.

  • Si fabricas o transformas algo, tu coste marginal principalmente va a ser el coste de materias primas y energía.
  • Si vendes un servicio, por ejemplo en una peluquería, asumiendo que el personal está en nómina, el coste marginal será principalmente la suma del gasto en agua, energía y productos de belleza necesarios.

En el momento en el qué es necesario aumentar la estructura, el coste marginal sube.

La revolución digital y el coste marginal

¿Te imaginas si pudieras tener un coste marginal nulo? Cualquier unidad adicional producida no te costaría absolutamente nada.

Eso es exactamente lo que permite la economía digital.

Economía tradicional

Pon que escribes un libro. Le dedicas muchas horas de trabajo. Si aplicas a esas horas el sueldo que cobras habitualmente, el coste de escribir un libro puede superar fácilmente los 10.000€.

Ahora vas y quieres imprimir 1.000 copias para venderlo por tu cuenta. Eso te puede costar unos 5.000€. Para simplificar el ejemplo, voy a decir que publicar una unidad más te cuesta 5€, aunque realmente no funciona así, y se publican los libros por lotes, con un precio decreciente.

Es decir que te has gastado 10.000€ de tu tiempo, y ahora, cada vez que quieras publicar y vender un nuevo libro, te va a costar 5€ cada unidad.

Economía digital

Imagina por un momento que en lugar de vender libros físicos optas por el formato digital. Te habrá costado el mismo tiempo y esfuerzo en escribirlo, pero ya para venderlo es muy diferente.

Puedes tener tu propia página web con una tienda online desde donde tus usuarios se podrán bajar el libro. El dominio y el alojamiento no te costarán más de 80€ al año.

El coste marginal de tu libro digital será cero. Que lo descarguen una vez al mes o 50 veces al día, el coste de cada descarga es nulo. Solo tendrías que pagar algo más si de repente tuvieras miles de descargas diarias y tu servicio de alojamiento fuera insuficiente. Pero eso es altamente improbable.

Además, siempre tendrías la opción de poner tu libro en Amazon. Ganarías menos (por la comisión), pero no tendrías ni que preocuparte por el volumen.

No es fácil triunfar en la economía online, pero si consigues digitalizar un servicio y venderlo a mucha gente, puede ser algo muy rentable.

Tendrás que invertir algo al principio, pero después, tu coste marginal será casi nulo, y esa es una gran ventaja para tener un negocio muy rentable.

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