El fundador: la historia de Ray Kroc y McDonald’s

el fundador película ray krocHace poco tuve la oportunidad de ver la película El fundador (The founder), protagonizada por Michael Keaton. Se toma unas cuantas libertades con la historia real, como suele ocurrir con los biopics, pero no deja de ser un relato interesante para emprendedores y empresarios. Voy a revelar partes importantes de la película, quedas avisado. De todos modos, es una biografía, y la historia de Ray Kroc es de sobra conocida.

¿Qué cuenta la película El fundador?

La ironía del título

Lo primero que tienes que saber es que no es casualidad que la película se llame así. Porque, en realidad, Ray Kroc no fundó McDonald’s. Encontró un concepto exitoso y lo desarrolló hasta convertirlo en la empresa multinacional que conocemos ahora. Pero, en su comunicación, siempre se presentó como el fundador. Se puede argumentar que, sin él, probablemente McDonald’s nunca hubiera sido lo que es. Pero técnicamente, nunca fue el fundador, de allí la ironía del título.

El descubrimiento

En 1954, un vendedor de batidoras múltiples para restaurantes de 52 años llamado Ray Kroc descubre que, en San Bernardino (California), un restaurante le ha comprado ocho batidoras. Intrigado, va a visitar el sitio y descubre como los hermanos McDonald han creado un establecimiento que vende hamburguesas de una forma muy diferente.

Eliminaron los platos y cubiertos, se deshicieron de los camareros, y reorganizaron la cocina, estandarizando tareas para ofrecer siempre el mismo producto, y acortar el tiempo de espera. En lugar de preparar la comida a partir de cada pedido, simplificaron la carta, y fueron preparando hamburguesas y patatas fritas en continuo. No hay sala. Todas las ventas se hacen por ventanillas. El cliente pide, paga y recibe su pedido en el mismo momento.

La franquicia

Impresionado por el concepto, Ray Kroc propone a los hermanos McDonald’s desarrollar la franquicia. En realidad, ya operaban otros ochos restaurantes, pero los hermanos no estaban muy contentos con la buena marcha. Firman un contrato de franquicia, y Ray Kroc monta uno por su cuenta en Illinois, además de desarrollar el negocio con otros franquiciados.

Tiene mucho cuidado en obligar a los nuevos franquiciados a seguir las normas de la empresa y la organización, que son la clave del éxito del concepto. La película insiste sobre la selección de las personas adecuadas para llevar los negocios. Es algo que sigue hoy en día, conseguir una franquicia de McDonald’s implica pasar por todo un entrenamiento.

El éxito es notable, pero los royalties que cobra Ray Kroc le parecen insuficientes y, aconsejado por un asesor, decide cambiar el modelo de negocio. Empieza a comprar los terrenos y a alquilarlos a los franquiciados, para tener mayores beneficios y también un mayor control sobre el cumplimiento de las normas. El cambio le permite también un crecimiento más rápido.

La toma de control

Ray Kroc decide tomar el control total del negocio, por lo que en 1961 llega a un acuerdo con los hermanos McDonald para comprarles los derechos del concepto y de la marca. Hasta tal punto que los fundadores originales tienen que renombrar el establecimiento de San Bernardino como “The Big M”, puesto que ya no tienen derecho a usar la marca McDonald’s. De hecho, descontento por no haber podido quedarse con el restaurante original, Ray Kroc abre un McDonald’s justo enfrente. The Big M cierra 6 años después.

Cuando murió Kroc en 1984, McDonald’s tenía 7.500 establecimientos en 31 países. Su fortuna personal era de unos 600 millones de dólares (unos 1.500 millones de dólares actuales). En 2019, la cadena tenía unos 39.000 restaurantes en más de 100 países y era la primera cadena de restaurantes del mundo por volumen de facturación.

¿Por qué es interesante que personas emprendedoras vean El fundador?

Nunca es tarde si la dicha es buena

Ray Kroc vendió de todo antes de su éxito franquiciando McDonald’s. Tenía 52 años cuando se encontró con la oportunidad de negocio de su vida y no la desaprovechó. Demasiadas veces pensamos en los emprendedores únicamente como personas muy jóvenes con una idea tecnológica, pero realmente hay muchas formas de emprender. Tener experiencia también es algo muy valioso.

Lo que muestra muy bien la película es que Ray Kroc supo capitalizar muy bien su experiencia. El hecho de haber comido en muchísimos restaurantes en la carretera y haber sido mal atendido la mayoría de las veces le enseñó lo valioso que era el concepto de los hermanos. Sus trabajos previos como vendedor le enseñaron a convencer, y también a “leer” a la gente, por citar solo un par de ejemplos.

El valor de la perseverancia

Una de las cualidades más importantes para un emprendedor es perseverar. En la película, se muestra a Ray Kroc escuchando un vinilo de autoayuda que repite que el talento, el genio o la educación no importan tanto como la perseverancia.

Sin duda, el personaje interpretado por Michael Keaton es un buen ejemplo. No dejó nunca de creer en sus posibilidades, lo intentó con muchos conceptos diferentes. Y cuando llegó su gran oportunidad, no paró hasta conseguir su objetivo. En la película, hasta se muestra como la perseverancia llega al extremo de convertir a Ray Kroc en un depredador empresarial, dispuesto a arrasar con todo para lograr lo que quiere.

El empresario creía en el trabajo duro. Suya es la frase: “la suerte es un dividendo del sudor”, que ya cité en el artículo que hice sobre él hace tiempo.

La reflexión sobre el modelo de negocio

Entre un concepto muy inteligente que funciona para un restaurante y una franquicia mundial hay una gran diferencia. No basta con querer franquiciar la idea. En la película muestran muy bien los dos elementos claves que hicieron el éxito de Ray Kroc y McDonald’s.

  • La elección y el control sobre los franquiciados. Los hermanos habían empezado a franquiciar su idea, pero no iba muy bien. Tenían dificultades para hacer cumplir las normas. Al entrar en el negocio, Ray Kroc aportó ese control de los franquiciados que permitió dar un paso adelante muy notable. En lugar de ceder la franquicia por zonas, como se hacía en el sector, lo hizo establecimiento por establecimiento. Un franquiciado que quería abrir un segundo sitio tenía que hacerlo bien en el primero.
  • La apuesta inmobiliaria. La idea de ser propietario de los terrenos (y luego locales) cambió totalmente el negocio. En lugar de cobrar principalmente royalties, la mayor parte de los ingresos proceden de los alquileres. Al disponer de activos tangibles y no solo derechos de franquicia, también era más fácil financiar el crecimiento. Ese cambió fue el que permitió el crecimiento exponencial de la franquicia. Además, reforzó el control sobre los franquiciados, ya que, si no cumplían las normas del local, el alquiler podía no ser renovado.

¿El nombre?

Al final de la película, El personaje que interpreta Michael Keaton destaca el nombre McDonald’s como un elemento fundamental del éxito del concepto. Llega a decir que una cadena llamada Kroc’s nunca podría haber tenido la misma trayectoria. Lo cierto es que elegir un buen nombre es fundamental. Pero afirmar que con otro nombre no hubiera funcionado me parece exagerado. Es uno de los muchos factores importantes.

Mis opiniones sobre El fundador

Michael Keaton es un gran actor, y la historia de McDonald’s es muy interesante. Por lo general, creo que es bueno verla, ya que es relativamente fiel a la historia real, y es un caso de éxito que merece estudio. No voy a repetir lo que he contado antes, pero ya ves que hay enseñanzas importantes.

Sin embargo, me parece que la película cae un poco en el tópico del gran empresario malo y el pequeño empresario bueno. Está claro que Ray Kroc no era ninguna hermanita de la caridad, pero parece que la película exagera algunos puntos. Por ejemplo, no hay ninguna evidencia de que la promesa de cobrar el 1% de los beneficios de la empresa se hiciera alguna vez. Los hermanos nunca lo mencionaron y nunca se quejaron públicamente sobre la venta. El dato viene de unas declaraciones de un sobrino.

Luego, la película simplifica mucho la vida persona de Kroc, especialmente la historia con su tercera esposa Joan. Ni se menciona a su segunda esposa, y parece que hubiera dejado a la primera para irse con la tercera, pero en realidad estuvo casado cinco años con otra mujer entre esos dos matrimonios. Aunque, realmente, la parte de vida personal importa menos en este tipo de obras.

Las películas empresariales, un subgénero interesante

No suelen ser las más taquilleras, pero las películas basadas en historias empresariales reales son muy interesantes. De hecho, se podría casi argumentar que forman un subgénero. En otro artículo te comenté algunas de ellas como La red social o En busca de la felicidad. Casi siempre son historias de éxito, pero también hay relatos diferentes, como las películas que retratan los fallos del sistema financiero (La gran apuesta).

Me parece una buena forma de mezclar entretenimiento y algo de información práctica. No es que vayas a aprender técnicas detalladas de gestión empresarial viendo esas películas, pero te dan algunas pistas sobre aciertos y errores, y te permiten reflexionar sobre tu propia estrategia. ¿Te parece poco?

 

Así que échale un vistazo a El fundador cuando tengas la oportunidad. O, si ya la viste, no dudes en comentar tus opiniones aquí abajo.

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