¿Cómo elegir un Terminal Punto de Venta (TPV) para tu negocio?

tpv para negocioLos clientes cada vez usan más el pago por tarjeta y por móvil, y tener un Terminal Punto de Venta es un requisito indispensable para cualquier empresa. Vamos a ver lo que tienes que tener en cuenta para elegir el TPV para tu negocio, es decir el material y el software adaptados a tu situación y a tu mercado.

Los clientes pagan cada vez más con tarjeta

España es un país con una tradición fuerte de pagar con efectivo, pero las cosas están cambiando muy rápido. Según los datos más recientes del Banco de España, en 2019 los españoles compraron con tarjeta por valor de 161 mil millones de euros, un 9% más que el año anterior y el doble comparado a 2006. Como punto de comparación, sacaron 125 mil millones en los cajeros, una cifra muy parecida al año anterior y apenas un 16% superior al dato de 2006.

La pandemia ha acelerado la tendencia, ya que muchas personas están reacias a tocar billetes y monedas. Si en 2019 los pagos por TPV representaban un 29% más que las retiradas de efectivo, en el segundo trimestre de 2020 fueron un 60% más.

Hay muchos modelos de TPV para un negocio

Empecemos por el equipo. En realidad, hay diferentes opciones, y un modelo u otro te puede interesar en función de tu sector y de las necesidades de tu negocio.

  • Está el TPV fijo, que como es evidente está colocado en la caja, y no se puede mover. El ejemplo típico son los supermercados. Normalmente, esos terminales son accesibles al cliente, para que el mismo pueda pasar su tarjeta y teclear su PIN si es necesario.
  • Los modelos de TPV portátiles son también muy habituales, especialmente en aquellos negocios en los cuales no se hace desplazar al cliente para pagar, como por ejemplo un bar o un restaurante.
  • Evidentemente, tienes que elegir un modelo que permita el pago sin contacto y el pago móvil. Normalmente, los equipos modernos tienen esa funcionalidad.

Conexión con el banco

Hoy en día, los terminales TPV están configurados para conectarse por Internet con el banco. Para poder dar un buen servicio a tus clientes, necesitarás tener una buena conexión, tipo ADSL o fibra. No quieres perder ventas por cortes en el servicio.

En el caso de usar dispositivos portátiles, tendrás que tener bien configurada la conexión wifi dentro de tu empresa o local, de tal forma que los pagos se desarrollen perfectamente. Eso no solamente significa una buena conectividad, sino también la máxima seguridad para proteger las transacciones.

Si tu negocio está ubicado en una zona sin una conexión fija a Internet, como por ejemplo un chiringuito en la playa, no te preocupes. Hay terminales modernos con tarjetas SIM y conexión 3/4G (y pronto 5G). Lo único que necesitas es que haya cobertura móvil.

Elección del software para el TPV de tu negocio

Aunque el TPV solamente es técnicamente la parte del cobro a los clientes mediante la tarjeta, en realidad, cuando eliges un programa, estás optando por un sistema de gestión integral. Se trata de un software que puede manejar tus ventas, tus existencias, y hasta tu contabilidad si se trata de algo totalmente integrado. En cualquier caso, si ya tienes un programa de gestión y decides comprar un TPV, tendrás que asegurarse de que ambos softwares son compatibles.

Ya los bancos no cobran tantas comisiones

Hay fundamentalmente dos motivos por los cuales algunos dueños de negocios están reacios a pasarse a los pagos con tarjeta.

  • El primero, y que suele ser la razón que invocan oficialmente, es el coste de las comisiones por parte de los bancos. En realidad, esas comisiones han bajado mucho en los últimos años, y ya no son un importe significativo. El auge del pago por tarjeta ha abaratado mucho ese coste. Aunque esas condiciones se negocian de forma individual con el banco, en general interesa mucho más tener un TPV en tu negocio que perder posibles ventas.
  • El segundo motivo es, por desgracia, la economía sumergida. Todavía hay algunos negocios que prefieren cobrar en metálico porque es más fácil maquillar los resultados reales de su negocio y así pagar menos impuestos. Por suerte, el cambio en las costumbres de pago hace que esos negocios lo tengan cada vez más difícil justificar el no tener un TPV para los clientes de pago con tarjeta.

 

Si todavía tu negocio no tiene un terminal TPV, ponte al día e instala uno lo antes posible. Te simplificará la vida en muchos aspectos y conseguirás más ventas. El metálico ya tiene los días contados.

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