
La dependencia energética de España ha llevado el Gobierno socialista a tomar una medida tan impopular como limitar la velocidad, pero existen alternativas. En un artículo en el País se nos explica que el Gobierno espera que se ahorren 1.400 millones de euros anuales gracias a la reducción de la velocidad en autopistas. En el mismo artículo, nos explican que cada vez que el precio del barril de petróleo sube 10€, el coste para España es de 6.000 millones más al año. Eso es lo mismo que decir que España compra 600 millones de barriles al año, o 95.400 millones de litros (1 barril = 159 litros).
Dejemos de lado las fuertes interrogaciones que se pueden hacer sobre esta medida, como porque no se tomó a mitad del 2008 cuando el barril estaba en los 140$ (hoy está en 110$), o porque se le echa la culpa a la crisis en Libia, que si por supuesto tiene un impacto, no es responsable de que el precio del petróleo haya subido desde los 72$ en el verano pasado a los más de 90$ en diciembre.
Es cierto que a menor velocidad, menor consumo (muchos lo hemos experimentado alguna vez, cuando estamos lejos de una gasolinera y con el coche en reserva, levantamos el pie). Por lo tanto podemos aceptar la hipótesis de ahorro del Gobierno (que dicho sea de paso le costaría al estado el 60% del ahorro en impuestos no percibidos). Pero también es cierto que hay alternativas.
Un coche eléctrico no consume petróleo (al menos si la producción de electricidad usa otras fuentes). Imaginemos que el Gobierno tomase otra medida espectacular: dar una subvención a fondo perdido de 5.000€ por cada coche eléctrico comprado en España.
Ahora mismo se venden en este país alrededor de un millón de turismos, por un parque (en 2009) de 22 millones. Supongamos un caso medio, el de un coche que hace 10.000 kilómetros anuales y consume 7 litros a los 100. Este coche consume 700 litros anuales, y como de un barril de petróleo crudo se extrae de media solo un 50% de gasolina, este coche necesita 8,8 barriles anuales. Con un barril a 110 dolares, son 968$ anuales, hoy en día 706€. Esto significa que en solo 7 años se ahorraría en consumo de petróleo una subvención de 5.000€. No está mal para reducir la dependencia energética. Y si el barril sube más, o si el dólar se aprecia, el impacto positivo sería aun mayor.
Por supuesto este cálculo no toma en cuenta el coste energético de la electricidad, pero la hipótesis de un descuento de 5.000€ en la compra de coches eléctricos también es muy exagerada (con menos dinero ya sería muy atractivo comprar). El punto es que con una verdadera política agresiva para reducir la dependencia del petróleo se podrían lograr unos avances duraderos. Una vez que los coches eléctricos se generalicen, la tecnología irá mejorando, se investigará mucho más, las baterías durarán mucho más, tardarán mucho menos en cargarse.
El problema de fondo es el cortoplacismo: cada vez que el petróleo está alto se piensa en soluciones alternativas, y cada vez que baja se olvidan. El petróleo contamina mucho, es un factor sociopolítico desestabilizador tremendo y depender de esta energía es una losa para nuestras economías. Con voluntad política se puede hacer mucho más.
Blog creado por Antoine Kerfant, Graduado de ESSEC y profesional con más de 25 años de experiencia en finanzas empresariales. Desde 2010 asesora a emprendedores en su consultora. En Crear mi Empresa, habla sobre ideas de negocio, gestión, SEO y marketing digital, y otros temas relacionados con emprender.