La importancia de la contabilidad en las empresas

importancia de la contabilidad en las empresasSi eres un lector habitual del blog, quizás hayas tenido la oportunidad de descubrir algunos de los contenidos que publiqué sobre contabilidad. La mayoría de las personas, al menos las que no tienen una formación financiera, consideran que es una materia aburrida y meramente administrativa. Pero esa visión está equivocada. Hoy te voy a contar la importancia que tiene la contabilidad para las empresas, y por qué es necesario que un emprendedor tenga conocimientos en fiscalidad y contabilidad.

La importancia de la contabilidad para la tributación de las empresas

Algo que mucha gente no sabe, es que la contabilidad no es una disciplina totalmente rígida. Está formada por un conjunto de normas, por supuesto, pero deja cierta libertad para la interpretación y las decisiones empresariales. Esas elecciones tienen un claro efecto sobre los resultados de la empresa y sobre la fiscalidad.

Por lo tanto, tener formación en contabilidad es algo necesario para cualquier empresario, ya que le permitirá tomar sus decisiones con la información necesaria. Sin tener ese conocimiento, tendrá que confiar ciegamente en la palabra de su contable, o de la gestoría que lleve las cuentas, sin poder aportar ninguna visión alternativa ni entender realmente las implicaciones.

Cojamos un pequeño ejemplo. La Agencia Tributaria permite que los activos fijos (inversiones) se amorticen de acuerdo a unos máximos y mínimos que establece en una tabla oficial. En el caso del mobiliario, en la práctica puedes elegir un plazo entre 10 y 20 años para amortizarlos. Dependiendo el volumen de la inversión realizada, eso puede tener un impacto muy grande sobre el resultado fiscal, y por lo tanto sobre los impuestos pagados.

La contabilidad es una herramienta de seguimiento de resultados

Aunque la contabilidad legal solo se centra en registros de movimientos económicos, esos datos financieros constituyen una parte fundamental de cualquier herramienta de seguimiento de actividad. Sí, es muy importante saber cuantas unidades has vendido, pero al final, lo que realmente importa es cuanto ganó la empresa.

Para poder hacer un seguimiento eficiente, y disponer de herramientas de control de gestión, existe la contabilidad analítica. Combina el requisito legal de la contabilidad con unos datos analíticos que permiten entender las evoluciones de la actividad. Por ejemplo, se pueden diferenciar ventas y resultados por producto, actividad o departamento. La normativa no lo requiere, pero la gestión empresarial lo necesita para saber qué acciones tomar.

Igualmente, se suelen incluir datos no económicos, como número de unidades, tiempos, número de empleados, y otros factores. Permiten calcular cosas tan interesantes como márgenes unitarios, ratio de ocupación o productividad por persona.

De nuevo, entender la contabilidad es fundamental para un emprendedor, ya que le permite saber lo que significan los indicadores de seguimiento, y en qué se basan. Así puede tomar decisiones informadas.

En los negocios de distribución, la rotación de existencias suele ser un dato muy importante, con un impacto tremendo sobre la tesorería de la empresa. Se calcula estimando cuantos días de venta representan las existencias actuales, usando el valor de existencias y el coste de las ventas de un periodo predeterminado. Es solo uno de los múltiples ejemplos de aplicación práctica de la contabilidad analítica.

La importancia de la contabilidad en la gestión de riesgos de las empresas

El riesgo es una parte inevitable de la gestión empresarial. Y no me refiero solo a la posibilidad de perder ventas, de que haya cambios normativos dañinos o que se incrementen los costes. Muchos riesgos están dentro de la misma empresa. Suelen afectar el valor de los activos, o tener relación con el fraude o compromisos futuros. Te voy a listar algunos:

  • Riesgo de impagos por parte de los clientes.
  • Devaluación de saldos de clientes en otras divisas.
  • Depreciación de inventarios.
  • Robo de mercancías.
  • Uso fraudulento del dinero de la empresa.
  • Cláusulas de contratos con impactos económicos inciertos.
  • Riesgos laborales.

En una gran mayoría de casos, disponer de una buena contabilidad permite identificar los problemas y tomar acciones. Puede tener un efecto disuasorio sobre malas prácticas, o avisar rápido de un problema para que se pueda solucionar rápidamente.

Pondré dos ejemplos. Con una contabilidad de inventarios al día, es muy arriesgado para una persona intentar llevarse algo de las existencias, porque se detectará rápido. Por otra parte, si salta una alarma en cuanto un cliente se ha retrasado en el pago, se puede tener medidas para el cobro, y limitar el riesgo negándole más servicio o producto hasta que haya saldado la deuda anterior.

La contabilidad es información

Se suele decir que la información es poder. En el caso de la contabilidad, se trata de una información financiera, fundamental para una buena gestión de un negocio. La importancia de la contabilidad en las empresas va mucho más allá de la obligación legal y del riesgo de tener problemas con el fisco en caso de errores. Es una herramienta de decisión empresarial y de seguimiento de la actividad, y cualquier emprendedor debería tener cierto grado de conocimiento en la materia.

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