Flujo de caja: cuando tus clientes financian tu actividad

flujo de caja

Lo habitual en una empresa es que necesites aportaciones externas de dinero para poder financiar tu actividad, pero en algunos modelos de negocio, el cash flow (o flujo de caja) se puede organizar de tal forma a que sean tus clientes los que se encarguen de proporcionarte los recursos financieros necesarios al funcionamiento de tu negocio.

Voy a darte algunos ejemplos de modelos de empresa que pueden funcionar de esta forma. Es algo que tienes que tomar en cuenta si estás pensando en montar un negocio propio, una herramienta más en tu reflexión.

Los modelos de suscripción y el flujo de caja

Uno de los mejores ejemplos de actividad que estructuralmente producen mucho flujo de caja son los llamados modelos de suscripción. En lugar de pagar por cada producto u servicio, el cliente se dedica a pagar una cantidad mensual (la suscripción). La ventaja es que este importe se suele cobrar por anticipado, generando una entrada de dinero antes de tener que responder a las necesidades del cliente. La consecuencia es que esos negocios negocios suelen contar con mucha tesorería.

Hay muchas formas de poner en marcha un negocio basado en la suscripción. El alquiler es uno de esos modelos, sea de vehículos, de herramientas, o incluso de ropa para bebés, un ejemplo de idea de negocio que habíamos presentado hace unos meses.

Las tiendas de alquiler de películas, que casi han desaparecido (en su formato tradicional con formatos físicos), eran un buen ejemplo: el cliente recarga una tarjeta, adelanta 20 euros a la tienda, y luego tardará dos meses en gastar el saldo. Los modelos de streaming son la versión moderna.

La gran distribución

Otro sector que suele tener una muy buena gestión de tesorería es la gran distribución, es decir hipermercados y supermercados. En este caso, en lugar de cobrar antes de vender, cobran a muy corto plazo por parte de sus clientes, pero hacen soportar la financiación a sus proveedores. Utilizan su poder de negociación, y sus grandes volúmenes de actividad, para pagar sus compras a 3 o incluso 6 meses, mientras sus clientes suelen pagar en el acto.

De hecho, en muchos casos, las empresas de gran distribución casi ganan más dinero con la gestión financiera de sus excedentes de tesorería que con su actividad comercial. No es sorprendente que hayan puesto en marcha tarjetas de crédito para sus clientes. Así generan ingresos financieros, prestando esos excedentes de cash flow, al mismo tiempo que favorecen sus ventas.

Otros modelos que mejoran el flujo de caja

Hay muchas formas de conseguir una tesorería estructuralmente beneficiaria. Basta con dar soluciones imaginativas a la financiación de tu actividad, y trabajas principalmente sobre tres aspectos: los plazos de cobro con tus clientes, los plazos de pago a tus proveedores y la gestión de existencias. Si minimizas lo primero y lo último y maximizas lo segundo, puedes crear muchos ingresos de cash, que financiarán tu empresa y tu crecimiento sin que tengas que recurrir a dinero externo.

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