7 estrategias para adaptar tu empresa a un entorno de inflación

medidas empresa inflaciónDespués de comentar ideas de negocios que funcionan en tiempos de inflación, he querido completar la información sobre el tema con estrategias para adaptar tu empresa al entorno de subidas de precios. Concretamente, voy a comentar siete opciones que deberías investigar para no dejar que la coyuntura económica perjudique la rentabilidad y la viabilidad de tu negocio.

Adáptate cuanto antes

Esperarse a ver si las cosas mejoran no es una buena estrategia. Es entendible, es humano, pero no suele dar buenos resultados. Si no haces nada, con la esperanza de que la subida de precio se ralentice en los próximos meses, cuando te toque actuar, la situación habrá empeorado mucho. Y, si no se trataba de algo temporal, puede que te resulte muy difícil adaptarte. No pierdas tiempo.

Reduce tus costes

En todas las empresas hay gastos más estratégicos que otros. En los periodos de bonanza, mantener algunos costes superfluos no tiene mayores consecuencias. Pero, cuando los precios suben, deja de ser sostenible. Vuelvo a destacar el consejo anterior. Cuanto antes tomes acción, más tiempo tendrás para identificar las partidas que puedes recortar, lo que se traducirá en una contracción de gastos más optimizada.

No quieres verte forzado por los eventos a tomar decisiones drásticas. Es mucho mejor anticiparte, y ajustar tu estructura de costes cuanto antes. Si, finalmente, la inflación es temporal, no te perjudicará. Tendrás un negocio más optimizado y rentable, en cualquier caso.

Sube tus precios de manera discriminada

En un escenario de inflación, es muy tentador querer aumentar todos tus precios de manera uniforme, para mantener tus márgenes. Sin embargo, si analizas más en detalle tus productos y servicios, te darás cuenta de qué no se ven afectados todos de la misma manera. De nuevo, si te anticipas y actúas con tiempo, podrás identificar donde puedes subir más o menos tus productos.

Tienes varias estrategias con tus clientes. Puedes jugar la carta de la transparencia, y explicarles que tienes que aumentar el precio de tal producto o servicio porque tus proveedores te han impuesto subidas. Pero también puedes subir precios de forma muy diferente a lo que ocurre con tus costes, en función de la reacción que anticipas por parte de tus clientes. Si te es más fácil subir el precio de algunos productos que el de otros, puedes buscar un balance para mantener tu margen total aplicando subidas mayores o menores según los casos.

Amplia tu red de proveedores

El conocimiento el poder. Si hasta ahora no te habías preocupado por investigar más los posibles proveedores para tu negocio, ha llegado el momento de hacerlo. Procura entender mejor por qué las empresas que te suministran se ven obligadas a aumentar sus tarifas. Eso podrá llevarte a descubrir cuáles son los proveedores de tus proveedores, y a conocer mucho mejor el mercado.

En paralelo, puedes establecer relaciones a más largo plazo con esas empresas, estableciendo acuerdos de medio y largo plazo que garantizan los precios de lo que compras y te dan más tranquilidad para el futuro.

Por supuesto, deberías investigar la competencia de tus proveedores, y valorar si puedes cambiarte para obtener mejores tarifas. Incluso con suministros como el servicio de electricidad de tus oficinas puedes conseguir un buen ahorro con un pequeño análisis comparativo. Imagina lo que puedes conseguir si generalizas a todas tus compras estratégicas.

Apuesta por la integración vertical

No todos los negocios se lo pueden permitir, pero menciona esa estrategia porque puede ser muy efectiva para muchas empresas. Hasta ahora, ha quedado claro que la especialización y la externalización de tareas eran formas eficientes de optimizar un negocio. Pero, en un entorno de inflación, podría ser interesante hacer lo contrario.

Quizás algún producto o servicio que te proporciona uno de tus proveedores podría ser fácilmente gestionado dentro de tu organización. De esa manera, dejarías de pagar el margen correspondiente, y ahorrarías la cantidad equivalente dentro de tus costes.

Por supuesto, solo es aplicable para casos en los que lo haría de manera igual de eficiente que tu proveedor actual. Si no, estarías aumentando tus gastos de estructura y sería contraproducente.

Mantén controlada tu masa salarial

El gasto de personal suele ser una de las principales partidas en la estructura de costes de un negocio. En época de inflación, lógicamente los empleados van a reclamar que sus remuneraciones se adecuen a la nueva realidad económica. Es una demanda muy lógica y razonable, pero al mismo tiempo, si tu masa salarial sube en la misma proporción que la inflación oficial, perjudicará mucho tu negocio.

En este caso, probablemente la mejor solución sea actuar caso por caso. Es decir, ir subiendo más los sueldos de los empleados más estratégicos para tu negocio, y menos los de las personas más prescindibles. Al mismo tiempo, se puede establecer un diálogo con los empleados, explicándoles que subidas generalizadas llevarían a tener que despedir a parte de la plantilla para asegurar el futuro de la empresa.

Por supuesto, depende mucho del sector. Hay empresas que pueden permitirse que suba la masa salarial, porque lo pueden repercutir fácilmente a los clientes. Pero, en los muchos casos en los que no es posible, el diálogo y la transparencia son fundamentales.

También se pueden buscar alternativas para compensar a los empleados, por ejemplo, reduciendo ligeramente la jornada laboral en lugar de subir los sueldos.

Todo este tema es muy delicado. Las personas trabajan principalmente por los ingresos que les aporta el empleo, y quieren subidas si hay inflación.

Cuida la financiación de tu empresa

Si tenías la suerte de tener mucha tesorería, tienes que tomar conciencia de que la inflación está depreciando su valor. Por eso, es mejor que plantees alternativas de inversión, dentro de tu negocio, o fuera de él, con opciones financieras.

Si tu empresa está endeudada, es fundamental que te pongas cuanto antes en la labor de optimizar tus finanzas. Sabiendo que los tipos de interés van a subir, te interesa obtener financiación a largo plazo con tipos fijos, y así asegurarte de que tus costes financieros se mantendrán estables en los próximos años.

También te interesa reducir el circulante, en particular optimizar las existencias y reducir las condiciones de cobro a clientes, para necesitar menos financiación.

 

 

¿Qué otros consejos para adaptar un negocio a la inflación añadirías a esta lista? No dudes en compartir tu opinión en la sección de comentarios.

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