Como montar una pizzería y triunfar en un mercado saturado

como montar una pizzeriaTradicionalmente, los restaurantes italianos han sido muy populares en España. Las pizzerías, a su vez, son la modalidad más habitual de este tipo de establecimiento. En este artículo, voy a desarrollar esa idea de negocio. Hay que reconocer que hay mucha competencia, con cadenas de todo tipo y muchos restaurantes individuales. Vamos a ver como montar una pizzería, y como llegar a destacar en un mercado saturado.

Elige tu modelo de negocio

Hay muchas opciones para vender pizza. Es un negocio que se adapta muy bien al concepto del food truck (la venta ambulante en furgoneta de toda la vida). Por supuesto, se puede montar un restaurante. También está la posibilidad de desarrollar el servicio de entrega a domicilio, aprovechando la tendencia del delivery. Y, finalmente, es posible optar por un sitio especializado en pizzas para llevar.

Todas esas opciones, y alguna combinación de las mismas, pueden ser buenas ideas de negocio. Tómate un tiempo para definir muy bien tu propuesta de valor. Céntrate luego en una estrategia principal y procura hacerlo mejor que tu competencia.

Estudia el mercado

Como dije antes, el mercado de los restaurantes italianos está bastante saturado. Si además le sumamos las pizzas de estilo americano como venden Domino’s o Telepizza, parece que hay poco sitio para montar una pizzería. Y ya hay cadenas como Gino’s o La Tagliatella.

Sí que hay sitio, pero tienes que estudiar muy bien el mercado en la zona donde quieres iniciar la actividad. Estudia todo lo que ofrece tu competencia. Prueba sus productos, prueba el servicio. Intenta encontrar lo que se podría mejorar y qué podría aportar. Esto te vale tanto para una pizzería como para cualquier nueva empresa.

Contrata a un pizzaiolo profesional

¿Quieres tener unas pizzas mejores que tu competencia? Busca a un pizzaiolo profesional. Si puede ser, a un italiano, y mejor aún, que sea de Nápoles. Con eso no quiero decir que otros profesionales no podrían hacerlo muy bien. Pero si optas por un pizzaiolo con experiencia y procedente de la cuna de la pizza, no solo tendrás buenas pizzas. También podrás usar este argumento en tu comunicación.

Apuesta por el horno de leña

Lo sé, puede ser más práctico y más barato optar por tecnologías más modernas. Pero si quieres darle este sabor especial a tus pizzas, deberías plantearte instalar un verdadero horno de leña. De nuevo, conseguirás dos cosas. Una mejor calidad del producto y un argumento comercial.

Busca un local bien ubicado

En cuestión de restaurantes, el lema “ubicación, ubicación, ubicación” es sin duda más acertado que para otros sectores. No tengas miedo a la competencia. Lo ideal es estar en una zona con otros muchos restaurantes. Cuanta más cerca tengas a la competencia, más podrás captar clientes indecisos. Ya sabes, aquellos que salen sin saber muy bien donde van a cenar.

Crea un ambiente

Cuando piensas en abrir un restaurante, el tema del diseño interior es muy importante. Y no me refiero solamente a la distribución y a la decoración. Se trata de crear un ambiente. ¿Te has fijado en que hay muchos sitios que parecen iguales? Algunos antiguos que no se han molestado en cambiar en los últimos 30 años. Otros modernos que parecen inspirados por el catálogo de Ikea, y se parecen los unos a los otros.

Crear un ambiente no es fácil, pero es posible. Piensa en los restaurantes que más te gustan. Intenta entender cuáles son los factores de diseño que influyen. Allí tienes que sacar tu faceta de decorador de interiores.

Apuesta por la calidad de servicio

Antes hablaba de la calidad del producto, con un pizzaiolo profesional y un horno de leña. Pero la calidad del servicio es igual de importante. Aprovecha que en España todavía hay muchos restaurantes donde el nivel de la atención es deficiente. Si cuidas tu trato con los clientes e insistes en formar a tu personal para que la atención sea óptima, sin duda notarás los resultados.

Son esas pequeñas cosas, como una sonrisa, solucionar un problema, etc, las que hacen que los clientes vuelvan a un sitio.

Cuida tu comunicación

Cuando tu objetivo es abrir una pizzería, evidentemente tienes que comunicar mucho para darla a conocer. Está claro que si has optado por una buena ubicación, parte de tu clientela vendrá sin que tengas que hacer nada. Pero eso no basta.

Hoy en día, Internet tiene mucha importancia para las decisiones de compra. Antes de elegir un sitio para cenar, es muy habitual que la gente consulte en páginas como Tripadvisor, en Google Maps o incluso en Facebook para ver opiniones sobre los sitios. Por supuesto, deberás estar registrado en todos los directorios que importan.

Si consigues buenas referencias, te puede traer muchísimo público nuevo.

¿Qué tramites necesitas para abrir una pizzería?

Con el ayuntamiento de la ciudad donde ubiques el restaurante tendrás que tramitar la licencia de actividad y la licencia de obra (si fuera necesario acometer una reforma).

Con la comunidad autónoma deberás inscribir la empresa en el registro de turismo, tener las hojas de reclamaciones, la licencia de autorización sanitaria… Además, deberás tener a la vista la lista de precios y cartas y asegurarte de que tus empleados tengan el certificado de manipulador de alimentos. Y no olvidemos el seguro de responsabilidad civil y el plan de riesgos.

Luego tendrás que ver tus obligaciones con Hacienda, la Seguridad Social, colgar unos carteles obligatorios, ver si tienes que pagar derechos a la SGAE, y algunas cosas más.

¿Cuánto cuesta montar una pizzería?

Es muy difícil hacer una estimación del coste de abrir un restaurante en general y una pizzería en particular. Lo que se puede afirmar es que como mínimo tendrás que pagar unas obras de adecuación, los equipos, el mobiliario, la decoración. Y si optas por un local que ya estaba equipado, lo que te ahorres en equipos y obras lo tendrás que pagar en forma de traspaso del fondo de comercio.

Por lo tanto, cuenta que abrir este tipo de negocio te va a costar como mínimo unos 30 o 40.000€, y que la inversión inicial puede subir mucho más, hasta los 150 o 200.000€, dependiendo del tipo de local, del material, etc.

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