Cómo mantener el equilibrio entre trabajo y vida personal cuando emprendes

equilibrio trabajo vida personalEmprender es sin duda una experiencia apasionante y desafiante, pero también puede ser abrumadora. Montar y gestionar un negocio te puede llevar a estar inmerso en un torbellino de tareas, plazos y responsabilidades. El riesgo es que te pueda llevar hasta el agotamiento y a descuidar otros aspectos importantes de la vida, como tu salud, las relaciones con las personas que te importan, y tu bienestar emocional. Vamos a ver cómo se puede mantener un equilibrio sano entre trabajo y vida personal cuando emprendes.

La importancia del equilibrio trabajo-vida personal

Se suele decir que hay que trabajar para vivir, y no vivir para trabajar. Incluso cuando tienes la suerte de haber escogido un tipo de actividad que te apasiona, hace falta encontrar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

No se trata solamente de cuidar la salud física y emocional, Desde un punto de vista práctico y económico, un buen equilibrio te ayuda a mejorar tu productividad, creatividad y satisfacción en general. Cuando una persona emprendedora se siente equilibrada y satisfecha en todos los aspectos de su vida, será más propensa a tomar decisiones informadas, y a enfrentar los desafíos del negocio con confianza y claridad mental.

Dicho de otra forma, saber equilibrar el tiempo que dedicas a tu negocio con disfrutar de tu vida privada puede ayudarte a tener una empresa más rentable y eficiente, y eso pese a dedicarle menos tiempo.

¿Qué puedes hacer como emprendedor para mantener el equilibrio entre trabajo y vida personal?

En el blog en general, y en este artículo en particular, me dirijo principalmente a emprendedores, pero creo que muchos de esos consejos también pueden servir a las personas que tienen un trabajo por cuenta ajena. Especialmente para aquellas con puestos de responsabilidad, que pueden tener la costumbre de dedicar largas horas de su vida al trabajo.

Veamos lo que se puede hacer

Establecer límites claros

Una de las grandes diferencias entre el trabajo de un emprendedor y un empleo asalariado es que, en el primer caso, no suele haber unos horarios laborales muy definidos. Es cierto que esa libertad en teoría permite que puedas disfrutar de tiempos de descanso cuando te apetezcas. Pero, en la realidad, lo habitual es que las personas emprendedoras trabajen muchas más horas que lo harían en un trabajo por cuenta ajena.

Para evitar eso, es necesario establecer límites claros. En otras palabras, es muy recomendable que definas tu horario de trabajo. Pero no basta con establecerlo. Luego te tienes que comprometer a respetarlo.

Y si quieres que ese calendario pueda funcionar realmente, vas a necesitar establecer límites con clientes, socios y empleados, para evitar la invasión constante de tu vida personal. Necesitas poner normas, para garantizar que los demás respeten tu tiempo y tu espacio personal. En ocasiones será complicado respetar esos límites. Está claro que necesitas cierta flexibilidad. Pero no puedes convertir la excepción en la norma.

Priorizar actividades fuera del trabajo

Lo anterior tenía que ver con organizar tu tiempo de trabajo. Pero, si de verdad quieres conseguir un equilibrio entre tus vidas laborales y personales, también tienes que planificar tus actividades fuera del trabajo.

Empieza por preparar una lista de cosas que consideres importante para tu vida, sobre todo aquellas que te aportan alegría y satisfacción fuera del trabajo. Eso dependerá de las personas, pero algunas pistas pueden ser: pasar tiempo con la familia y los amigos, hacer deporte, dedicarte a alguna afición, viajar, disfrutar de tiempos de ocio, etc.

Luego deberías programar esas actividades. Si las reservas para “cuando el trabajo te deje tiempo”, lo más probable es que nunca las hagas, o muy ocasionalmente. En cambio, si las incluyes dentro de tu agenda como lo harías con compromisos de trabajo, verás que podrás organizarte para poder disfrutar de esos momentos de vida personal

Aprender a delegar

Muchas de las personas que han empezado un negocio propio tienen la mentalidad de querer hacerlo todo ellas mismas. Y muchas veces no se dan cuenta. Piensan que delegan las tareas de menor importancia, pero en realidad están controlando y haciendo muchos trabajos de los que otras personas podrían encargarse sin problema.

Así que reflexiona sobre las tareas que estás haciendo actualmente, y valora cuáles de ellas podrías delegar a empleados, socios o incluso a proveedores. Si lo haces bien, podrás liberar tiempo y energía, y te permitirá enfocarte en actividades más importantes de tu negocio, o, y eso es el objetivo del artículo, disfrutar más de tu vida personal.

No dudar en pedir ayuda

Otra cosa que te puede permitir equilibrar tu vida laboral con la personal es tan sencilla como reconocer que a veces necesitas ayuda. Así que no dudes en hablar con amigos, familiares, o incluso mentores, cuando necesites apoyo emocional o asesoramiento. Es uno de los caminos para mantener el equilibrio y la salud mental.

Utilizar la tecnología de manera consciente

Todos sabemos que la tecnología puede ser una herramienta poderosa para la productividad y la comunicación. Pero también está claro que un mal uso de esa tecnología puede contribuir a la desconexión de la vida personal.

Los límites que comentábamos antes, también los tienes que establecer en el uso de dispositivos electrónicos. Eso significa cosas tan sencillas como apagar el teléfono profesional fuera del horario laboral, o determinar períodos de tiempo sin pantallas. Por cierto, si tienes el mismo número de teléfono para el trabajo y la vida personal, lo primero que tienes que hacer es abrirte una segunda línea.

No menosprecies la importancia de la tecnología en nuestras vidas. Establecer esos límites te puede ayudar a mantener el equilibrio, con la ventaja añadida de fomentar una mayor conexión con el mundo real.

Cuidar de ti mismo

Una parte fundamental de tu vida personal es tu salud, tanto al nivel físico como desde el punto de vista emocional y mental. Haz ejercicio regularmente, duerme lo suficiente, come bien. Y, si te hace falta, procura practicar técnicas de gestión del estrés, como la meditación y la respiración consciente. También ten cuidado con los hábitos poco saludables, como el tabaco o el alcohol. Además, es importante que busques tiempo para relajarte y recargar energías, ya sea leyendo un libro, dando un paseo por la naturaleza, o disfrutando de un baño relajante. Lo que sea que a ti te guste y te haga sentir bien.

 

¿Y tú? ¿Cómo mantienes el equilibrio entre trabajo y vida personal? ¿Tienes algunas recomendaciones que crees que podrían ser útiles para otros emprendedores? No dudes en dar tu opinión.

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