Tips para crear una tienda online simple, intuitiva, y fácil de usar

tienda online intuitivaAhora que todos tenemos mucha experiencia comprando por Internet, cada vez queda más claro que algunas tiendas lo hacen mucho mejor que otras. Basta que recuerdes tus últimas experiencias para darte cuenta. Hoy, te voy a hablar de lo que diferencia a una tienda online buena de otra que no lo sea tanto. Tiene mucho que ver con la simplicidad y la usabilidad de la web. Aquí tienes 13 tips para hacerlo bien a la primera.

Un buen proveedor de servicio

Tienes varias opciones para montar una tienda online. Sin duda, una de las más económicas y más sencillas es optar por un proveedor que te permite crear tu ecommerce muy fácilmente con herramientas que ya han demostrado su eficacia. Puedes por ejemplo echar un vistazo a los servicios de Wix. Hospedan ya más de 500 mil negocios online, y te lo ponen muy fácil para crear el tuyo propio.

Tan solo tienes que elegir entre 500 plantillas de ecommerce, personalizar el diseño de tu tienda, añadir tus productos, conectar con un proveedor de pago, configurar los envíos, elegir tu dominio y empezar a vender.

Una web que carga como un rayo

En Internet, la velocidad es una gran aliada, porque la paciencia de los compradores es baja. Si quieres ofrecer una buena experiencia a tus clientes potenciales, tienes que asegurarte de que tu tienda online se carga muy rápido. Eso es sobre todo importante para dispositivos móviles, que hoy representan la mayoría del tráfico.

Piensa en el SEO desde el primer momento

Si quieres que los clientes te encuentren en los resultados de Google, vas a tener que aprender sobre posicionamiento en buscadores, o buscar asesoramiento al respecto. Y es importante que trabajes esa parte antes de ponerte a subir los productos a tu plataforma y a diseñar la estructura de la web. Así empezarás de buen pie.

Un diseño depurado y con espacio

Desde hace unos años, la tendencia en el diseño de las páginas web en general, ecommerce incluido, es apostar por un estilo depurado. Se intenta poner pocos textos, usando fuentes bonitas, y evitando siempre sobrecargar el contenido. En buena parte eso viene marcado por el tamaño de las pantallas de los móviles.

De todos modos, no es complicado, puedes elegir temas y plantillas ya prediseñadas. No hace falta que sepas programar ni que contrates a expertos.

¡Qué se note tu marca!

Es uno de los retos de Internet. Salvo que seas Amazon o El Corte Inglés, muchos de los clientes que llegan a tu tienda no saben nada de ti. Para crear marca, tienes que darle importancia a tu logo, a tus colores corporativos y a tu forma de comunicar. Tu objetivo es que el cliente recuerde tu página entre las muchas que habrá visitado ese día.

Grandes fotos y descripciones claras

Las fotos, y a veces, los vídeos, son la única información visual que tienen los clientes antes de comprar un producto. Por eso es muy importante sacar buenas imágenes, en todos los ángulos posibles. Y no solo se trata de dar una visión realista del producto, también hay que aprovechar la foto para mostrarlo de forma positiva. Es la estrella.

Por supuesto, las descripciones de cada artículo tienen que ser las más claras y completas posibles. Idealmente, con un pequeño resumen que destaca lo más importante, y, más abajo, una descripción detallada con toda la información disponible.

Información clara sobre el precio de los envíos

Lo primero que se va a preguntar un cliente potencial cuando empiece a navegar entre los productos de tu página es cuánto le va a costar el envío. Esa información se la tienes que dar de forma muy obvia desde el inicio, sin que tenga siquiera que buscarla. Destaca especialmente si el transporte es gratuito por encima de una cantidad.

Algunos emprendedores piensan que es mejor no poner el precio del envío hasta casi completar la compra. Si es una cantidad muy pequeña, no pasa nada. En caso contrario, es muy posible que el cliente abandone el carrito.

Un mínimo de clics para el pago

Justo antes de escribir este artículo, compré algo online. Tuve que pasar por un gran número de pantallas. Lo único que evitó que abandonara la compra fue que era un producto muy específico, y que se trataba de una gran empresa muy conocida. Pero una tienda online pequeña no tiene esos lujos.

Por eso, tienes que minimizar el número de clics que un usuario hace desde la página del producto hasta el pago definitivo. Por ejemplo, no lo obligues a registrarse antes de comprar. Deja la opción de comprar como visitante. Una vez que se haya completado la venta, puedes proponerle grabar los datos que ya ha indicado, para registrarlos y crear un perfil. Así facilitas que pueda volver a tu tienda, sin desincentivar a terminar su compra.

Sistemas de pago seguros

Y ya que estamos hablando de ir hasta el final de la compra, es importante que ofrezcas sistemas y pasarelas de pago seguras. Como mínimo, deberías permitir que los clientes puedan comprar con los dos sistemas de tarjetas más extentidos: Visa y Mastercard. Pero te interesa añadir otros como American Express, o soluciones como Paypal.

Para dar más seguridad a tus clientes potenciales, también puedes solicitar sellos de garantía como Confianza Online o similares.

¿Cómo funcionan las devoluciones?

El comercio electrónico tiene una tasa de devolución significativa. El cliente puede no haber quedado satisfecho con el producto, o que le haya llegado defectuoso o dañado, o simplemente cambiar de opinión. Es fundamental que tengas detallado claramente como funcionan las devoluciones, y los costes asociados. Por supuesto, las condiciones tendrán que ajustarse a la normativa, por lo que puede ser útil que cuentes con los servicios de un abogado.

La atención al cliente más rápida

Quien compra online tiene normalmente cierto nivel de paciencia, puesto que está dispuesto a esperar varios días hasta que le llegue un pedido. Por eso, el cliente que haga una consulta o una reclamación por correo al servicio de atención al cliente puede conformarse con una demora de unas horas en la respuesta. Pero no va a aceptar quedarse sin contestación o esperar más de dos días, especialmente si tiene un problema concreto.

Eso lo tienes que tener muy claro: vas a tener que responder a tus clientes en plazos razonables, porque la imagen de tu negocio depende enormemente de ello. Cuanto más rápido respondas y resuelvas el problema, mejor para tu negocio.

Simplifícate la vida con el dropshipping

¿Te preocupa quedarte con existencias sin vender? ¿No quieres tener que manejar inventarios ni aspectos logísticos como los envíos? Hay una solución. Se llama dropshipping y lo he comentado ya en detalle en el blog. Básicamente, es un sistema en el que trabajar sin existencias, colaborando con una empresa grande. Cuando un cliente te pide un producto, te paga a ti, tu lo compras a esa empresa, y ella lo entrega directamente al cliente, con tu logotipo en la caja si hace falta.

Evidentemente, trabajas con menos márgenes, pero es mucho más sencillo.

Aprovecha la fuerza del C2C

¿Conoces el C2C? Es la venta de cliente a cliente. En mi opinión es solamente un nombre bonito para definir algo que ha existido toda la vida: las recomendaciones entre clientes. Si uno de tus compradores está satisfecho con su experiencia, es posible que hable de su compra a sus amigos, o que deje una opinión positiva en páginas especializadas.

Uno de los mejores canales para aprovechar la fuerza del C2C son las redes sociales. Si consigues crear una buena comunidad entorno a tu tienda online, podrás conseguir buenas recomendaciones.

 

Ya lo sabes, cuando estés próximo a abrir tu tienda online ten en cuenta estos tips que te ayudarán a mantener tu negocio en alto.

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