Vivimos en una era en la que la tecnología permite realizar tareas que no podríamos haber imaginado hace tan solo unas décadas. Disponemos de herramientas como los dispositivos móviles, el cloud computing, o la inteligencia artificial, que permiten un modelo de trabajo deslocalizado y optimizado. Últimamente se habla menos de las impresoras 3D, pero siguen ofreciendo muchas oportunidades de negocio, y voy a compartir algunas ideas contigo.
¿Qué es una impresora 3D?
Si me preguntasen que explicara a un niño en qué consiste este tipo de impresora, creo que lo resumiría así. Es una máquina que puede crear objetos en tres dimensiones a partir de un diseño digital. Un buen símil es pensar en ella como una especie de fábrica miniatura conectada a un ordenador.
En lugar de imprimir en papel plano como una impresora normal, una impresora 3D construye objetos, capa por capa, a partir de filamentos de un material de base. Lo habitual es que se use plástico, pero también hay impresoras que funcionan con metal, y hasta las hay que pueden imprimir comida.
Es una herramienta genial que se puede usar para hacer juguetes (recuerda que se lo estoy explicando a un niño), herramientas, piezas de repuesto o incluso prótesis médicas.
¿Qué ideas de negocio se pueden imaginar con impresoras 3D?
Te he preparado una pequeña selección. Recuerda que el objetivo es inspirarte a que se te ocurra algo que encaje con tu perfil, no que pongas en marcha esas ideas tal cual.
Clases para enseñar a usar esas máquinas
Aunque a priori parece tan sencillo como mandar desde el ordenador hacia la impresora un archivo con el diseño en 3D, en realidad hace falta aprender un poco sobre el uso del software y el funcionamiento de las máquinas. Además, hay una gran variedad de modelos, cada uno con sus propias posibilidades. De allí que pueda ser interesante dar clases para enseñar todo eso.
Se pueden plantear clases presenciales, usando un pequeño parque de impresoras 3D, pero también es posible diseñar un curso digital, y venderlo como un infoproducto. De hecho, así podrías tener un negocio rentable sin tener que invertir mucho.
Fundas personalizadas para móviles
Tengo que confesar que era escéptico cuando vi proliferar tiendas físicas dedicadas a las carcasas de móvil. Pero se ve que funcionan bastante bien. Así que podría haber un negocio de nicho para crear fundas totalmente personalizadas. Se podría montar como una tienda online, u ofrecerse como un servicio Premium por parte de las tiendas físicas.
Vender impresoras 3D
Cualquier producto especializado que tenga un valor de mercado significativo puede representar una buena oportunidad de negocio. Si te conviertes en un experto de las impresoras 3D, podrías aprovechar tu conocimiento para montar tu propia tienda especializada. Probablemente el comercio electrónico sería el mejor formato.
Monturas personalizadas
Muchos clientes tardan en encontrar unas gafas que les gusten y les queden bien. Con una impresora 3D, se podría fabricar unas monturas que cumplan totalmente con el gusto de los clientes, además de tener las medidas perfectamente ajustadas. De nuevo, se puede plantear como un servicio a distancia, pero también podría ser un servicio ofrecido en algunas ópticas colaboradoras, que colocarían las lentes graduadas una vez estuvieran las monturas.
Accesorios para disfraces
La versatilidad de las impresoras 3D permite imaginar la creación de toda una serie de accesorios para disfraces. Se puede vender bajo demanda, minimizando las existencias. Y, como siempre con esas máquinas, se podrían proporcionar productos ajustados a las medidas que pida el cliente.
Recambios a la carta
¿A cuántas personas les habrá pasado que se estropea una pequeña pieza de un electrodoméstico, un mueble, el coche o cualquier otro equipo, y resulta muy complicado encontrar un recambio? A menudo ya no se fabrican, y la solución es deshacerse del aparato. Por eso se podría imaginar un servicio a la carta que vuelve a fabricar las piezas que se hayan estropeado.
Hacer prototipos
Muchos emprendedores e inventores diseñan nuevos productos. En algún punto del proceso, necesitan crear unos prototipos. De allí que se podría pensar en un negocio que fabrica esos productos para aquellos clientes a quienes no les compensaría adquirir su propia impresora.
Figurinas temáticas
¿Y por qué no pensar en el mercado de los fans de series, películas y libros? Se podrían crear figurinas inspiradas en algunas de las grandes franquicias. Eso sí, habría que analizar muy bien el tema del copyright. Sería necesario conseguir un acuerdo de licencia, o crear figurinas inspiradas en una temática, pero no productos oficiales.
Bisutería y artesanías
Por supuesto, disponer de una impresora 3D permite crear muy fácilmente un gran número de accesorios para moda, por ejemplo, artículos de bisutería. También se pueden crear productos de artesanía, incluso obras de arte, como esculturas.
Modelos en 3D para arquitectos o particulares
Finalmente, una idea interesante es crear modelos en 3D para aquellos arquitectos que quieren mostrar algo más concreto a sus clientes que unos planos o unas imágenes en tres dimensiones.
De hecho, siguiendo esa misma idea, se podría ofrecer la posibilidad a los propietarios de chalés que puedan tener en casa una réplica de su hogar. Y no tendría por qué limitarse a los que viven en casas individuales. Quienes tienen piso podrían comprar una maqueta del edificio, donde su vivienda podría destacar en otro color, por ejemplo.
¿Qué te parecen esas ideas de negocio que aprovechan las impresoras 3D? ¿Pondrías en marcha alguna de ellas?
Graduado de ESSEC en Administración de Empresas, soy un profesional con más de 25 años de experiencia en finanzas empresariales. Tras trabajar una década en varias multinacionales, llevo desde 2010 asesorando a emprendedores en mi consultora. Tengo dos áreas principales de conocimiento. Soy experto en el tema emprendedor, y hablo en particular de ideas de negocio, plan de empresa y gestión. Además, me he ido formando a lo largo de los años sobre SEO, marketing digital y negocios online en general.
