Cuando trabajas por tu cuenta, y realizas servicios, uno de los principales riesgos es dedicar muchas horas a un proyecto para que al final no te paguen. Aunque por supuesto hay recursos legales para cobrar, lo cierto es que es mejor prevenir. Vamos a repasar algunas de las estrategias más útiles para evitar malas sorpresas y asegurarte de cobrar cuando eres freelancer o autónomo.
No entregues el servicio sin haberlo cobrado
Una vez el cliente tenga lo que quería, si es una persona de mala fe, o si tiene dificultades financieras, te va a ser mucho más complicado cobrar lo que te debe. Por eso, en la medida de los posible, exige que te pague todo el servicio justo antes de entregarlo.
Si lo que proporcionas es un trabajo inmaterial, como un desarrollo de software, la redacción de un contrato, o los planos de un arquitecto, es muy fácil exigir el pago previo.
Si proporcionas otro tipo de servicio, como la reforma de una vivienda, es complicado exigirle al cliente que te lo pague todo antes, porque lógicamente querrá ver la calidad del trabajo antes. Pero puedes pedir pagos parciales, que es lo que vamos a ver a continuación.
Pide un adelanto parcial
Hace muchos años, cuando empecé a trabajar por mi cuenta preparando planes de empresa para emprendedores, cometí un error de principiante. No pedía ningún pago parcial, solamente avisaba a los clientes cuando estaba listo el trabajo, para que me pagasen antes de entregárselo. Y todo fue muy bien durante un tiempo, hasta que uno no me pagó y me dio largas. Está claro que mientras no pagaba, no iba a recibir el plan de empresa. Pero el trabajo yo lo había hecho igualmente.
Aprendí de la experiencia, y a partir de ese momento, cobré un 30 o 40% del valor del servicio por adelantado. Así es mucho menos probable que un cliente no pague todo el trabajo. De hecho, y aunque no es muy frecuente, de vez en cuando los clientes desaparecen después del pago inicial, pero antes de que yo me ponga a preparar la parte principal.
Así que no lo dudes, pide un adelanto parcial, o incluso una serie de pagos a medida que vas avanzando con los trabajos. Por ejemplo, si te dedicas a las reformas, para proyectos gordos puedes pedir un 33% antes de empezar, otro 33% cuando estés a la mitad de la obra, y el tercio final después de la entrega.
Deja siempre muy claras las condiciones de pago
Siempre que sea posible, ten un contrato donde dejes claramente las condiciones de pago. También puedes referir al cliente a un apartado de tu página web donde quedan explícitas.
Además, esas condiciones tienen que quedar estipuladas en tus facturas.
Y, por supuesto, más allá de dejarlo por escrito, es muy importante comunicárselo de manera clara y concisa antes de iniciar la relación contractual. Así se evitan malentendidos y problemas.
Valora usar plataformas especializadas
En muchas especialidades puede ser interesante registrase en plataformas como Upwork, Freelancer, Workana, o Fiverr. Son portales que ofrecen sistemas de escrow, conocido en español como depósito de garantía. Es decir que retienen el pago del cliente en una cuenta segura antes de que comiences el trabajo y lo liberan una vez que el cliente aprueba la entrega. Esto reduce significativamente el riesgo de impago.
No evita que te puedas encontrar con algún cliente muy quisquilloso, que vaya a poner muchas complicaciones antes de validar el pago, pero es mucho más difícil que te quedes sin cobrar. Porque, para que sucediese, tendría el cliente que demostrar a la plataforma que no has cumplido con tus obligaciones. Y si has hecho el trabajo, no lo podrá demostrar. Así que cuentas con un arbitro que no es totalmente imparcial, porque al final el cliente es quien paga, pero relativamente objetivo. Y no te pueden sacar la vieja excusa de que no tienen dinero.
Eso sí, debes asegurarte de que la plataforma es fiable. Porque si falla la plataforma, como me consta que ha ocurrido con algunas de venta de artículos patrocinados, entonces puedes perder el dinero de varios proyectos.
Aprovecha los métodos de pago inmediatos
Pese a que la tecnología permite hacer transferencias inmediatas, lo cierto es que los bancos siguen tardando en abonar el dinero en las cuentas del destinatario, como una manera indirecta de remunerarse. En la práctica, si pides el pago de tu servicio antes de entregarlo, las demoras en recibir el dinero en tu cuenta pueden generar incertidumbre por tu parte o desconfianza por parte del cliente de que le vayas realmente a entregar el servicio.
Para evitar esos inconvenientes, puedes buscar formas de cobrar en el momento. Hay servicios como Paypal, que yo personalmente no recomendaría, por algo que comentaré en un próximo artículo, pero que tienen la ventaja de recibir el dinero inmediatamente en tu cuenta del proveedor de pagos. También puedes pedirles a tus clientes que usen Wise, que generalmente abona las transferencias inmediatamente. Y, en España, tienes la opción de Bizum. Es verdad que el límite son 500 euros, pero con dos pagos ya puedes recibir 1.000 euros en el momento, y para proyectos pequeños es muy práctico.
Haz un seguimiento actualizado del cobro de tus facturas
La vida del autónomo / freelancer suele ser de mucho trabajo, lo que significa que a veces se descuiden algunos aspectos administrativos, como el seguimiento del cobro de las facturas. Está claro que los proyectos grandes los tendrás controlados, pero puede ser que no sigas muy de cerca importes más pequeños. Muchas veces, para cobrar la reactividad es clave. Cuanto antes te des cuenta de que un cliente no te ha pagado algo, antes podrás solucionarlo. Así que repasa tus cobros al menos cada semana, para comprobar si alguna factura se ha quedado rezagada.
Aprende a responder a las excusas más habituales
Hace ya tiempo, publiqué en el blog un artículo bastante relacionado con este tema de estrategias para cobrar como autónomo. Era una lista de las excusas más frecuentes de los clientes para no pagar. Como ves, todo sirve, desde temas técnicos hasta confesar que no tienen dinero.
Pero hay maneras de responder. De hecho, hace también tiempo que publiqué otro artículo que puedes repasar, y que te cuenta qué tipo de mensajes puedes mandar a los morosos. No dudes en echarle un vistazo para ampliar información.
Toma acciones legales si es necesario
Si un cliente no te paga y no ha funcionado nada de lo anterior, podrás tomar acciones más contundentes. Es especialmente importante si la cantidad es significativa. Pero, incluso si piensas que no vale la pena, a veces compensa iniciar acciones para que al cliente moroso no le salga gratis abusar de la buena fe de sus proveedores.
Puedes empezar con una carta formal, incluso puedes pedirle a tu abogado que lo haga en tu nombre. Luego, podrías plantear un proceso monitorio, que tiene la ventaja de ser rápido y económico. Muchos clientes pagan en esta fase porque les impone estar hablando con el juez. Y si se sigue oponiendo, puedes seguir con un juicio tradicional.
Pero, como te digo, lo importante es la prevención. Si tomas algunos de los consejos anteriores, te evitarás llegar hasta estos extremos.
Graduado de ESSEC en Administración de Empresas, soy un profesional con más de 25 años de experiencia en finanzas empresariales. Tras trabajar una década en varias multinacionales, llevo desde 2010 asesorando a emprendedores en mi consultora. Tengo dos áreas principales de conocimiento. Soy experto en el tema emprendedor, y hablo en particular de ideas de negocio, plan de empresa y gestión. Además, me he ido formando a lo largo de los años sobre SEO, marketing digital y negocios online en general.
