¿Es mejor comprar o pagar un servicio de suscripción?

Es innegable que en los últimos años se han multiplicado los servicios de suscripción para cualquier tipo de servicio y producto. Aquí en el blog, he mencionado más de una vez ideas de negocios centradas en este modelo de negocio, que ofrece algunas ventajas tanto para quien comercializa como para quien compra. Pero, ¿significa eso que siempre es mejor optar por la suscripción? Vamos a analizarlo.

¿Cuáles son las ventajas de las suscripciones?

Me voy a centrar en las ventajas para el cliente, ya que en este post estoy analizando el asunto desde el punto de vista de la compra.

  • Probablemente, la principal ventaja de esos sistemas de suscripción es la comodidad para el cliente. Pagas una cuota mensual, que te quitan automáticamente de la cuenta sin que tengas que hacer nada más, y a cambio te beneficias de un servicio ininterrumpido y actualizado.
  • Otra ventaja es que sabes exactamente cuánto te va a costar el producto o servicio. Si optas por un renting de coche, por ejemplo, no importa si hay averías o mantenimientos que hacer, está incluido en la cuota mensual. No tienes que hacer desembolsos imprevistos, que en algunos casos podrían ser muy significativos.
  • Además, muchas veces los servicios de suscripción incluyen servicios adicionales, como la entrega del producto en casa, un seguro u otro tipo de ventajas.

Pero no solo hay ventajas

Quien solo lea el párrafo anterior podría pensar que las suscripciones son la panacea. Pero, cuando las comparas con la opción de comprar el servicio, no siempre salen ganando. Hablemos de los inconvenientes.

  • A la larga, puedes pagar mucho más que si hubieras comprado el producto por tu cuenta. Pongamos otra vez el caso del coche de renting. En la cuota mensual tienes la depreciación del coche, el seguro, el margen de la empresa de renting… Si eres buen conductor, seguramente pagarías en total mucho menos si compraras el coche por tu cuenta, y al final de tres años lo vendieses. Porque las averías están cubiertas por la garantía del fabricante, y si conduces bien, no tendrás siniestros con culpa. Por lo tanto el riesgo de un pago imprevisto es bajo.
  • Puedes llegar a pagar por servicios que nunca vas a usar. Muchas personas desconocen que las tarjetas bancarias suelen llevar un seguro que cubre cosas como cancelaciones de viajes o pérdidas de llaves. Indirectamente, pagan por este servicio dentro de la cuota anual, pero no lo usan. Lo mismo pasa con muchos otros servicios de suscripción.

Cada uno que elija la opción que le guste

No quiero abogar por una u otra opción. Hay personas que prefieren un servicio de suscripción, y otras que optan por comprar. Pongamos otro ejemplo, en este caso el del programa de gestión que cualquier pequeña empresa necesita. Si no quieres un servicio de suscripción, puedes elegir un es un software de gestión, facturación y TPV que permite que el cliente pague solo por lo que realmente necesita, como SimplyGest. Por un lado puedes comprar el programa, y además te la dan opción de contratar el soporte técnico por La duración que prefieras (por ejemplo 3, 6 o 12 meses), sin obligarte a contratarlo para todo el año. Además dejan que el cliente compre solo los módulos y las licencias que necesite . Ellos apuestan por el pago único: sin cuotas ni obligaciones. Y si por ejemplo necesitas soporte técnico, lo contratas por el tiempo que lo necesitas. Lo mismo con las actualizaciones. De hecho, como no hay obligación ni necesidad de actualizar, muchos clientes siguen usando la versión del programa que compraron año antes.

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