Como insonorizar tus oficinas en esos nuevos tiempos

insonorizar oficinasEn los últimos años hemos vividos grandes cambios en los modos de trabajar, que han afectado el formato de las oficinas. El teletrabajo y los espacios compartidos están a la orden del día, y suponen nuevos retos para poder garantizar que cada uno pueda trabajar con el nivel de ruido adecuado. Vamos a ver algunos consejos importantes para poder insonorizar las oficinas, y así mejorar las condiciones de trabajo, la privacidad, y simplemente la productividad de las personas. Se pueden hacer muchas cosas, como verás a continuación.

Hemos conocido grandes cambios al nivel organizativo

Incluso antes de la pandemia, en muchas empresas de algunos sectores específicos, como la informática, se había empezado a usar el teletrabajo de manera parcial. Pero fue durante los confinamientos que la necesidad obligó a las organizaciones a adaptarse, implementando el trabajo a distancia de manera forzosa. Muchos trabajadores descubrieron que les gustaba la opción de trabajar desde casa, y las empresas aprovecharon la oportunidad para reducir el espacio dedicado a oficinas.

Esos cambios tienen un impacto directo sobre la gestión del ruido en el lugar de trabajo.

Los espacios compartidos en oficinas

Por una parte, muchas empresas ya no atribuyen espacios específicos a sus empleados. Ahora lo normal es usar cualquier escritorio durante los días de presencia física en las oficinas de la compañía. Esos espacios comunes ofrecen menos privacidad y pueden ser más ruidosos, lo que ha propiciado soluciones interesantes, como las cabinas insonorizadas para oficinas que veremos a continuación.

La oficina en casa

Por otra parte, los trabajadores han tenido que dedicar una parte de su vivienda al espacio de trabajo. Y, según los casos, también puede suponer problemas de ruidos, sea por los vecinos, o porque en la casa viven niños pequeños, entre otras cosas.

Esa nueva realidad obliga a contemplar con nuevos ojos el tema de la insonorización del lugar de trabajo.

¿Qué hacer para insonorizar las oficinas y espacios de trabajo?

Hacer un diagnóstico de la situación

Antes de ponerse con las medidas correctivas, el primer paso es entender muy bien lo que está pasando. Con el ruido no siempre es muy fácil, porque los sonidos se pueden propagar por muchos materiales y dificultar la identificación del origen. Aun así, necesitarás hacer un diagnóstico para identificar las fuentes de ruido. Algunas vendrán del exterior, como el tráfico de la calle, unas obras cercanas, un local con música alta, o incluso unos vecinos ruidosos en el caso de tu vivienda. Otros sonidos vendrán del interior de las instalaciones, bien sea por la maquinaria de la empresa, las conversaciones de otros trabajadores, o el caso del ruido de los niños si hablamos de tu casa.

Crear una isla de silencio con una cabina

Para oficinas compartidas, una forma muy efectiva de conseguir un espacio libre de ruido sin tener que hacer muchas obras es instalar una cabina insonorizada. Las hay de todos los tipos, y puedes contar con un modelo fijo o con una cabina acústica portátil que se podrá usar en distintos lugares de la empresa, en función de las necesidades.

Esas cabinas se pueden usar de dos maneras. Lo ideal es que quienes tengan que hacer llamadas telefónicas las hagan dentro de la cabina, permitiendo entonces a todos los demás trabajar con un nivel de ruido aceptable. Pero también se puede hacer lo contrario. Si el entorno es ruidoso y una persona necesita concentrarse especialmente, puede ir a la cabina a trabajar un rato.

Aislar el espacio con material acústico

Tanto en las oficinas de la empresa como en el espacio de trabajo en casa puede ser interesante invertir en algunas obras de aislamiento acústico, especialmente si las fuentes externas de ruido molestan mucho. Hablamos de instalar materiales de aislamiento acústico en las paredes, techos y suelos. Se pueden utilizar materiales como paneles de yeso con aislamiento acústico, espuma acústica, y paneles fonoabsorbentes.

También puede compensar cambiar las ventanas con soluciones de doble acristalamiento. Para el suelo, la solución más económica es instalar una moqueta gruesa, pero también se puede hacer obra para incluir una capa aislante por debajo del pavimento. Para el sonido que viene desde arriba, la instalación de falsos techos acústicos suele tener buenos resultados.

Accesorios que frenan los ruidos

Ya sin entrar en obras, se pueden instalar algunas mejoras. Por ejemplo, mamparas con aislamiento acústico entre diferentes zonas de la oficina. También se pueden colocar cortinas que absorben el sonido en las ventanas. Las alfombras gruesas también pueden ayudar.

Sellar las entradas de aire

El sonido se transmite por el aire, por lo que un mal aislamiento puede ayudar a que entren ruidos no deseados. Por eso, es importante hacer un repaso a las posibles grietas y rendijas en las paredes, o alrededor de ventanas y puertas, y tomar medidas para sellar los huecos. Así se limitará la entrada de sonido.

Muebles y disposición

El mobiliario puede ayudar a crear un ambiente de trabajo más silencioso. Por ejemplo, puedes usar muebles acolchados o tapizados para ayudar a absorber los sonidos. Además, la disposición estratégica del mobiliario puede ayudar a bloquear o difuminar el ruido.

Modernizar alguna maquinaria

Una de las fuentes de ruido más notable en casa y en las oficinas son las soluciones de ventilación y aire acondicionado. Si quieres tener un ambiente más tranquilo, puedes valorar cambiar tus equipos actuales por algunos específicamente diseñados para minimizar el ruido de funcionamiento.

Educación y normas de conducta

Entramos ya en los consejos de sentido común, pero que pueden tener un enorme impacto en la reducción de ruido en tus oficinas. Por ejemplo, es buena idea fomentar prácticas de trabajo que minimicen el ruido excesivo, como el uso de auriculares en lugar de altavoces, limitar conversaciones fuertes, hacer que las llamadas comerciales se realicen desde un punto específico (como las cabinas insonorizadas), etc. En casa, también puedes hablar con las personas con quien convives para que minimicen el ruido cuando estás trabajando. Y aprovechar algunas horas en las que sabes que tendrás más tranquilidad para hacer los trabajos que requieren mayor preparación.

Consultar con expertos

Antes de ponerte a hacer obras grandes o a invertir mucho dinero en aislamiento acústico, es recomendable buscar ayuda, para asegurarte de que vayas a tomar medidas adecuadas para la situación. Los profesionales en acústica o consultores especializados te pueden ofrecer soluciones personalizadas para los espacios de oficina, sea en tu casa o en las instalaciones de la empresa.

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