¿Cómo elegir las cajas de cartón para el packaging de tu empresa?

tipos de cajas de cartónUno de los elementos imprescindibles en cualquier empresa que comercializa productos físicos es la caja de cartón. Lógicamente, como empresario, quieres optimizar tus envíos, asegurando que lleguen en buen estado a su destino. Hoy vamos a analizar los diferentes elementos que tienes que tener en cuenta para elegir el packaging de los productos de tu empresa, centrándonos principalmente en los distintos formatos de cajas de cartón.

Personalizar el packaging en función de las necesidades

Hoy en día, dispones en el mercado de una gran variedad de soluciones para envasar tus productos. Desde formatos estándares hasta cajas a medida, puedes elegir un packaging que cumplirá con tus necesidades.

Los principales criterios a tomar en cuenta son:

  • El tamaño del producto.
  • Su forma.
  • El peso del envío.
  • Si se trata de un artículo frágil o resistente.
  • ¿Es un producto sólido o líquido?
  • ¿Se almacena?
  • Otras necesidades

En función de todos esos factores, vas a poder elegir un diseño para las cajas de cartón.

El tamaño y la forma del producto

Está claro que un televisor, una caña de pescar y una taza son tres artículos muy diferentes en términos de forma y tamaño, y que van a necesitar una solución de envase diferente. El televisor irá en una caja rectangular amplia pero poco ancha, la taza probablemente ocupe un cubo de cartón de pequeñas dimensiones, mientras la caña de pescar requerirá un estuche de cartón alargado y estrecho.

La resistencia de la caja

En la mayoría de los casos, los productos colocados dentro de una caja de envío no pesan demasiado, y no requieren una solución especialmente resistente. Basta con un canal simple, que, generalmente, mide 4 milímetros de espesor, y consiste de dos hojas de cartón separadas por una lámina ondulada.

Cuando aumenta el peso del artículo que hay que transportar, para evitar que el fondo de la caja se rompa, se puede optar por un cartón con canal doble, que mide unos 7 milímetros de espesor. Para objetos realmente pesados, hay incluso la posibilidad de un canal triple, o incluso cuádruple, pero su uso es poco frecuente.

¿Cómo proteger el envío?

En el caso de los productos frágiles, lo que se suele usar son diferentes sistemas de protección, como piezas de poliestireno expandido, o diferentes rellenos destinados a amortiguar el impacto de cualquier golpe.

Algunas cajas de cartón también incluyen compartimentos personalizados que permiten estabilizar y proteger aún mejor la carga.

Productos líquidos y sólidos

Cuando se envasa un producto sólido, no hay generalmente más riesgo que lo que pueda ocurrirle al artículo transportado en la caja. Pero, para los productos líquidos, se requieren precauciones adicionales. En efecto, de dañarse el producto, el líquido podría escaparse de su envase, dañando no solo la caja, sino posiblemente otras cajas y otros productos que estén a proximidad. Por eso, para productos líquidos, se suele incluir alguna capa plástica dentro de la caja.

¿Se va a almacenar la caja y su contenido?

Piensa en la diferencia entre un producto que te mandan por Amazon y uno que compras en Ikea. En el primer caso, suele haber mucho espacio libre dentro de la caja, y se emplea un envase poco resistente, puesto que solamente se usará el tiempo del envío. En el segundo caso, el envase es mucho más compacto y el cartón suele ser más resistente. El motivo es el almacenamiento.

El producto que te mandan por Amazon estará por unas horas en un camión o una furgoneta de reparto, mezclado con decenas de otros paquetes de todos los tamaños. Normalmente, su caja no tendrá que soportar un peso muy elevado.

El mueble que compras en la cadena fundada por Ingvar Kamprad se almacena en las mismas instalaciones de la empresa. Cuando vas al pasillo correspondiente a retirarlo, te das cuenta que la mayoría de las cajas son alargadas y relativamente resistentes. Porque tienen que soportar el peso de otros productos pesados, los muebles de la misma referencia.

Cito el ejemplo, porque está claro que el tipo de cajas que compras para almacenar productos no es el mismo que para un envío. Generalmente, te hace falta optimizar el espacio y asegurar una resistencia, porque vas a apilar productos.

Otros criterios a tomar en cuenta

Solo he citado los elementos más comunes, pero hay más. Por ejemplo, si tienes que mantener tus envíos a una cierta temperatura y conservar la cadena de frío, además de usar un transporte frigorífico, necesitarás unas cajas con una capa interna adicional que sirva de aislante térmico. O si quieres transportar más fácilmente el contenido de las cajas, te interesará que tengan asas.

 

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