Adaptarse o morir: el ejemplo de las locomotoras de vapor Baldwin

adaptarse o morir

En un mundo en el que los avances tecnológicos son cada vez más frecuentes y más profundos, las empresas tienen que adaptarse sin no quieren morir y desaparecer. Lo estamos viviendo con el crecimiento notable del comercio electrónico frente al comercio tradicional, el paso de los coches de combustible a los eléctricos, o la implantación de la inteligencia artificial. Las empresas que se nieguen a aprovechar las posibilidades de la tecnología, o tarden en ponerse a ello podrían no tener mucho futuro, dependiendo del sector en el que se muevan.