¿Qué hacer si te copian un artículo o contenido?

qué hacer si te copian un artículoCuando tienes un blog y escribes muchos artículos, en algún momento te vas a encontrar con que alguien se intenta aprovechar de tu trabajo para publicar contenido rápido y fácil. Generalmente, el algoritmo de Google lo detecta bastante bien, pero a veces falla. Entonces, ¿Qué puedes hacer si te copian un artículo? Tienes bastantes opciones, así que no te preocupes.

¿Por qué escribo un artículo sobre lo que hay que hacer cuando te copian contenido?

Te diré la verdad, me pasa con cierta frecuencia que copien algunos artículos de mis blogs, y generalmente no me importa demasiado, pero hay casos especialmente llamativos. Me acaba de pasar, y he querido compartir la experiencia. Al final tener un blog puede ser una buena manera de desahogarse, como cuando conté lo que ocurrió con el spam de los casinos coreanos hace unos años.

Este caso concreto de copia de contenido

Hace unos días, me informaron de que un artículo publicado recientemente guardaba un extraño parecido con una de mis últimas publicaciones. El título y los subtítulos del post tenían formulaciones ligeramente distintas a las de mi artículo, pero el contenido era el mismo, hasta la imagen utilizada. Era mucha casualidad, porque esa imagen era una composición que había creado yo a partir de dos imágenes de Pixabay. Resultaba muy curioso que la otra web hubiese pensado exactamente en el mismo diseño…

Hasta allí, nada nuevo. Era un caso más dentro de las muchas copias y plagios que he visto de artículos míos a lo largo de los años. Pero, luego me llamo la atención un detalle.

¿Una página con autoridad que copia contenidos?

Lo raro es que me sonaba el dominio de esa web, y en cuanto eché un vistazo a su autoridad con Moz, me di cuenta de que era bastante alta. Y eso me extrañó.

¿Sabes por qué?

Pues simplemente porque los sitios que se dedican a copiar y pegar los artículos de los demás suelen tener poca autoridad. Se suele notar mucho que se trata de una página sin contenido original. Así que, habitualmente, no reciben enlaces entrantes de páginas relevantes, y no consiguen mucha autoridad.

Además, me sonaba mucho el nombre de dominio. Me recordaba vagamente a un sitio relevante para mi nicho del que había escuchado hablar hacía tiempo. Pero, cuando busqué información en la web, no encontré nada sobre el autor, ni el propietario, y tampoco tenía redes sociales.

Se me enciende la bombilla

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¡Se me enciende la bombilla!

De repente tuve una corazonada. Si esa web me sonaba, quizás echar un vistazo con web.archive.org me pudiera ser de ayuda. Si no conoces este recurso, ve a echarle un ojo. Es una plataforma que hace pantallazos de muchas webs y las guarda para siempre. Así que puedes ver una página que hoy ya no existe, o saber que aspecto tenía un blog hace unos años.

Y eso hice. Busqué el dominio, y encontré la explicación. Hasta el año 2017, la web era propiedad de un emprendedor famoso, que tenía un blog relevante, enlazado por muchas otras páginas del sector. Luego, durante dos años, la web estuvo inactiva. Por un motivo u otro, supongo que su autor dejó ese proyecto digital y no renovó el dominio.

La jugada maestra del plagiador

Entonces alguien vio que el dominio estaba inactivo, y supongo que lo compró, aprovechándose de su autoridad. Porque, aunque la web estuviese inactiva, muchos de los enlaces entrantes seguían allí. No es tan frecuente que los administradores de blogs y revistas hagan una limpieza de enlaces rotos, especialmente cuando tienen muchos contenidos.

Y así fue como una web llena de contenidos copiados tenía una autoridad muy aceptable.

Y, sinceramente, si quien compró el dominio hubiera creado sus propios contenidos, me habría parecido una estrategia bastante astuta para conseguir autoridad. Pero copiar artículos de otras webs es otra cosa. A parte de ilegal, me parece bastante mezquino.

¿Fue lo mío un caso aislado?

No tardé ni dos minutos en encontrar otro artículo plagiado por esa web y el artículo original, que era de una página muy relevante. No había ninguna duda de que yo no era la única víctima. De nuevo, habían copiado hasta la imagen del post, y solo cambiado ligeramente algunas formulaciones.

La diferencia entre inspirarse y copiarse

No te voy a mentir, he publicado miles de artículos en el blog. A veces, he tratado temas para los cuáles necesitaba informarme más, y he leído otras publicaciones sobre el mismo asunto. O incluso me ha pasado, sobre todo en los inicios del blog, lo de no tener mucha inspiración, y navegar por otros blogs y revistas para encontrar algún tema interesante.

Pero claro, una cosa es buscar una información concreta, o un tema para un artículo, y otra muy diferente es hacer un plagio. Cada vez que escribo un artículo, creo algo original, escribiendo mis ideas, aportando mi punto de vista, y compartiendo mi experiencia personal.

¿Qué tipos de plagios hay?

Llevo más de 12 años con el blog, por lo que puedes imaginar que más de una vez me he encontrado con contenidos copiados. Pero, también tengo claro que de la inmensa mayoría de los plagios ni me doy cuenta. Lo que sí he podido ver es que hay varios casos frecuentes.

El plagio muy tonto

En ese caso, la persona que copia el contenido no se complica nada la vida. Busca el código fuente de mi artículo, lo copia, y lo pega en su web. El resultado es que el post es totalmente idéntico. Tiene la misma imagen, el mismo título, los mismos textos, etc.

Es muy tonto, porque se detecta enseguida. Por ejemplo, WordPress te avisa de las páginas que enlazan tus artículos. Como en mis posts siempre hay enlaces internos, enseguida recibo una notificación de que mi web ha sido enlazada. Voy a mirar, y encuentro el artículo plagiado.

La copia sin enlaces

Es lo mismo que lo anterior, pero el plagiador se molesta en quitar los enlaces del artículo para no delatarse. También suele hacer cambios muy menores a algunas frases, pensando que así evitará que Google detecte el contenido duplicado. El ejemplo que te cité antes entraría en esa categoría.

El plagio más sutil

Esta vez, la persona que copia invierte más tiempo en hacer algunos cambios. Se molesta en buscar otra imagen para el artículo, y cambia bastante más las formulaciones de las frases de los artículos, o incluso el orden de las secciones si el post es una lista.

Sin embargo, dado que esos cambios requieren un poco más de tiempo, y que la mayoría de los plagiadores solo quieren publicar un gran número de contenidos, tampoco se esfuerzan tanto, y la copia sigue siendo muy evidente para cualquiera que lea ambos artículos.

Otras prácticas

  • Algunos copian el artículo, y enlazan al contenido original, indicando mi web como la fuente, a ver si cuela. Pero cuando me entero les pido que retiren el artículo igualmente.
  • Otras veces, hacen lo mismo (citar la fuente) pero sin enlazar, lo que me parece peor que lo anterior.
  • También he visto casos en los que ponían solo el primer párrafo de mi artículo, y luego enlazaban a mi contenido si el lector quería seguir. Ese último caso me parece más aceptable, aunque sigue sin gustarme demasiado. Prefiero que escriban un contenido original y, si mi artículo les parece digno de mencionar, que lo citen y lo enlacen.

¿Qué puedes hacer para evitar que te copien los artículos?

La verdad es que no se puede hacer mucho. Hay páginas web que desactivan la posibilidad de hacer un “copia/pega” con el ratón o con el teclado, pero eso a un usuario avanzado no le supone ningún impedimento.

Lo que sí puedes hacer es configurar tu web para que no se pueda hacer hotlinking, es decir que otras páginas no puedan mostrar las imágenes que tienes almacenadas en tu hosting. Podrán seguir copiando tus imágenes, pero al menos no usarán los recursos y la banda ancha que estás pagando tú.

¿Qué puedes hacer si te han copiado contenido?

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¡No te pongas así! Hay soluciones

Hay principalmente cuatro opciones, con un nivel de respuesta gradual en función de si la acción anterior ha funcionado o no.

Intenta siempre contactar con la web que te ha copiado

En mi experiencia, si les mandas un correo electrónico o escribes en su formulario de contacto explicando que has visto que te copiaron un artículo y que lo retiren, la mayoría de las veces te hacen caso. De hecho, no me suelen responder, pero los artículos desaparecen rápidamente. En esa última experiencia, es lo que ha pasado.

Yo intento adaptar mi mensaje según mi percepción de la web infractora. Hay páginas a las que doy el beneficio de la duda, y les explico que se están perjudicando más que beneficiando cuando plagian contenido, porque Google se da cuenta. Pero, con otras, como ese último caso, soy más contundente, porque sé que no ha sido un error de principiante, sino una estrategia deliberada.

Si no funciona, puedes procurar hacerlo público

¿No te han hecho caso? Puedes procurar dejar un mensaje en los comentarios del artículo para explicar que ha sido plagiado, aunque probablemente no te lo publicarán. Pero, si encontraste las redes sociales del propietario de la web, nada te impide compartir la experiencia que has tenido. Es posible que tengas más resultados. Lo que pasa es que muchas de esas páginas ni siquiera tienen redes sociales, así que pocas veces pude usar esa estrategia.

Y ya que estamos, leyendo otras experiencias similares, he visto lo que contó Rubén Alonso hace algún tiempo. En un caso de hotlinking, tuvo la genial idea de sustituir la imagen original en su servidor por una que advertía a los lectores de que estaban leyendo un artículo plagiado. Obviamente, había cambiado la imagen de su post original antes. Me pareció una forma divertida de gestionarlo.

¿Sigues sin tener resultados prueba denunciar a Google?

Realmente, la copia de contenidos solamente molesta si afecta a tu posicionamiento web. Generalmente, Google detecta bastante bien el contenido original, pero a veces falla. Por ejemplo, hace unos años, uno de mis artículos más vistos aparecía por debajo de su copia en la primera página de Google.

Lo que puedes hacer es denunciar el contenido copiado. Obviamente, el artículo plagiado seguirá estando en la otra web, pero Google ya no lo mostrará en sus resultados, así que ya no te supondrá problema alguno desde el punto de vista del SEO.

Eso sí, hazlo solo cuando el caso este muy claro y lo puedes demostrar. Funciona bastante bien.

Puedes ir a esa página de Google para más información.

Denunciar judicialmente al infractor

Nunca he tenido que llegar hasta este punto, pero puedo imaginar casos en los que no baste con retirar la página de los resultados de Google y que haya un perjuicio económico sustancial. En ese caso, mejor hablar con un abogado especializado en propiedad intelectual para analizar tus opciones.

 

Al final me ha quedado un artículo un poco largo, pero creo que es un tema que molesta a bastantes creadores de contenidos, así que quería compartir mi experiencia contigo. ¿Te ha pasado? Dímelo en la sección de comentarios.

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