Cuánto vale una empresa o negocio: 5 métodos de valoración

cuanto vale una empresaSi estás pensando en vender tu empresa, una de las primeras preguntas que te harás es cuanto puedes pedir por ella. Y si no planteas ceder tu negocio, siempre es interesante tener una idea de cuánto podría valer, de cara al futuro. Por eso hoy te voy a contar cuánto vale una empresa, usando diversos métodos de valoración. Tienes que saber que según el sector suele haber algunos métodos de cálculo específicos. ¡Vamos allá!

¿Por qué saber cuánto vale un negocio o empresa?

Si eres emprendedor, hay varios motivos para estar al tanto de lo que vale un negocio y saber estimar una valoración de empresa.

  1. Primero, es buena idea que sepas cuánto vale tu propio negocio, tanto si lo quieres vender como si no. Es un activo tuyo, y al nivel de finanzas personales, siempre es inteligente conocer el valor de tu patrimonio. Seguro que, si eres propietario de tu piso o casa, tienes una idea bastante aproximada de cuánto vale en el mercado. Pues eso es igual.
  2. Evidentemente, si estás pensando en vender tu empresa, o en adquirir una, necesitas ser capaz de poner un precio de mercado razonable, al margen de lo que se pueda luego negociar.
  3. Finalmente, es importante buscar una valoración objetiva de tu empresa, porque con los negocios ocurre lo mismo que con los bienes inmobiliarios. Los propietarios tienden a sobrevalorarlos, por motivos afectivos. Viene bien hacer un verdadero análisis de precio de mercado.

¿Cuánto vale una empresa? Respuesta corta

Un negocio vale lo que el comprador está dispuesto a pagar, como en cualquier otra negociación de compraventa entre partes libres.

Con eso quiero decir que no importa realmente que hayas valorado tu empresa en 1 millón de euros según 10 métodos diferentes basados en datos objetivos. Si el comprador solo te ofrece 700 mil euros, tendrás que valorar si aceptas o no. Y si viene alguien y te ofrece 5 millones, posiblemente le vendas tu empresa, aunque no tuvieras intención de hacerlo inicialmente.

Hace poco, en un vídeo en Youtube recordaba la compra de Lycos por Telefónica en el año 2000 por casi 10.000 millones de euros. ¿Valía esa cantidad el portal norteamericano? Si nos basamos en la transacción del 2000, sí. Pero si vemos que Telefónica lo vendió a los cuatro años por 100 millones, entonces la respuesta sería no.

En realidad, la verdad es que Lycos llegó a valer 10.000 millones porque un comprador estaba dispuesto a pagarlos, y a los cuatro años ya solo valía 100 millones. Esa es la ley del mercado.

¿Cuánto vale un negocio? Respuesta larga

Que el valor de un negocio lo determine el comprador está claro, pero también es cierto que lo que uno está dispuesto a pagar suele basarse en algo. La mayoría de las veces se trata de datos objetivos y comparables, aunque no hay que despreciar la subjetividad y las burbujas especulativas.

Por eso, te he preparado un artículo detallado con cinco referencias, cinco métodos de valoración que pueden servir a hacerse una idea de cuánto vale una empresa.

#1 El método de las comparativas recientes

Volviendo al mercado inmobiliario, seguramente sabrás que los agentes suelen tasar los bienes en función de las últimas transacciones que han hecho. Porque los precios suben y bajan, y es imposible tener una referencia absoluta por mucho tiempo.

En los negocios, ocurre lo mismo. Si quieres saber cuánto vale una empresa o negocio, lo mejor es poder tener acceso a datos de transacciones recientes en el sector. Eso funciona particularmente bien para negocios muy comunes, como bares, farmacias o licencias de taxi. El ejemplo del taxi es quizás el más apropiado, ya que todas las licencias son equivalentes y no intervienen factores como la ubicación o el tamaño del local.

Es el mejor método para valorar una transacción porque está basado en operaciones reales de compraventa en el mercado.

El problema es que, si no hay un volumen suficiente de transacciones para hacerse una idea, o no tienes acceso a la información, entonces evidentemente no puedes usar ese método.

#2 El método de los múltiples sectoriales

En este caso, lo que se pretende es tener una referencia del valor de la empresa usando una referencia, por lo general los beneficios o la facturación.

Cifra de negocio

Cuando el múltiple se basa en la cifra de negocios, lo que se considera es que, para un volumen de actividad dado, el propietario del negocio debería ser capaz de sacar una rentabilidad. Eso puede funcionar para sectores muy regulados, donde el margen de los productos está fijado por normativa.

Las farmacias se suelen vender por un múltiple de facturación entre 1,25 y 2,5 según los periodos y la demanda. Después de la anterior crisis los precios bajaron mucho. Sin embargo, se cambió la ley para permitir que una persona sin titulación pudiera comprar una licencia. Eso provocó un incremento en la demanda y en el múltiple.

Los estancos son negocios un poco peculiares. Por un lado, se hacen muchas políticas para reducir el consumo de tabaco, lo que puede afectar el futuro de esos establecimientos. Sin embargo, es un sector muy regulado y todavía bastante rentable. El precio de venta suele rondar el 30% de la facturación del estanco, ya que los márgenes legales son mucho más ajustados que los de una farmacia (9% contra 30% aproximadamente), y las perspectivas de futuro son peores.

Beneficios

Tiene mucho más sentido valorar una empresa por su capacidad a generar riqueza, es decir, beneficios. Pero, entonces surge una nueva pregunta. ¿Cuántos años de beneficios debería valer una empresa? La respuesta no es fácil, porque influyen varios factores.

  1. El primer factor a tomar en consideración es la inercia del negocio. Es decir, cuantos de los beneficios futuros son imputables a la gestión previa a la venta, y a partir de cuanto tiene impacto la gestión del comprador. Porque no se trata de comprar las acciones de una empresa y no tener ninguna influencia en su gestión, como lo que se hace cuando uno invierte en bolsa.

No hay una respuesta única, pero tres años parece una referencia bastante equilibrada para una mayoría de casos.

  1. Otro factor a tomar en cuenta son las perspectivas de futuro. No es lo mismo pensar que la empresa puede crecer mucho en los próximos años, a que el crecimiento sea leve o que incluso haya estancamiento o bajada de actividad. Cuanto mejores serán las perspectivas de futuro, más alto será el múltiple.
  1. Y por supuesto está la ley de la oferta y de la demanda, que como en el caso citado antes de las farmacias, puede hacer variar los múltiples.

En general, las empresas suelen valer entre 1 y 7 veces sus beneficios brutos, siendo lo más normales los múltiples alrededor de 3.

Para bares y restaurantes, la referencia suele ser entre 1,5 y 2,5 años de beneficios brutos. Para una administración de lotería, hablaríamos de un múltiple de 3 veces los beneficios.

También es importante trabajar con medias de los últimos tres años que con un dato aislado que puede ser excepcionalmente bueno o malo.

#3 El método de los beneficios futuros

El problema con basarse sobre los beneficios actuales de una empresa, es que excluye varios casos bastante habituales. Por ejemplo:

  • Empresas de nueva creación que aún no han generado beneficios, o tienen resultados aún bajos.
  • Negocios que han tenido un mal año por una situación excepcional. Tener pérdidas no significa que la empresa ya no vale nada.

Para esas situaciones, lo mejor es trabajar con una estimación de los beneficios futuros. Evidentemente, hay que ser muy prudente con esas cifras, y las proyecciones de la empresa deben ser creíbles, y basadas en un buen plan de negocio.

En el mundo de las startups, no es raro que se lleguen a valoraciones millonarias, incluso a los famosos unicornios, con empresas que aun no han ganado nada. Pero, te puedo asegurar que quien invierte tiene una buena idea del potencial de rentabilidad que puede llegar a tener la empresa. Asumen un riesgo, pero con base a expectativas creíbles.

#4 El método del valor patrimonial

Otra forma de saber cuánto vale una empresa es mirar a su balance, es decir su análisis patrimonial. En esa forma de proceder se olvida totalmente el potencial de la empresa, y se mira solamente lo que vale contablemente. Básicamente, consiste en hacer la diferencia entre el valor de sus activos netos y sus deudas.

Una variante de ese cálculo es una valoración de liquidación. En ese caso, en lugar de tomar los activos a su valor contable, se calculan a precio de mercado. Puede haber diferencias muy sustanciales. Un edificio o una maquinaria pueden estar totalmente amortizados, y por lo tanto valer contablemente cero, pero tener un valor de reventa muy significativo. Al revés, unas existencias de productos pueden estar contabilizadas por mucho valor, pero ser invendibles.

Esos métodos no suelen ser muy interesantes, salvo que el objetivo sea desmantelar la empresa, o que resulte más interesante vender el patrimonio por partes que el negocio en sí.

#5 El método sustitutivo

¿Cuánto costaría empezar de cero el mismo negocio? Esa es una pregunta interesante que te puedes hacer en muchos casos. Por ejemplo, pon que quieres comprar un restaurante. Si los negocios van muy bien y te piden cantidades muy elevadas para los traspasos, entonces puedes plantearte calcular cuánto te costaría montar tu propio restaurante desde cero.

Está claro que el riesgo es mayor, que no cuentas con la clientela, ni con una marca y que tendrás que trabajar durante muchos meses para lograr a ser rentable, pero si hay mucha diferencia de precio, es una opción que hay que tomar en cuenta.

Elementos a tomar en cuenta para saber cuánto vale una empresa

Todos los métodos que he citado tienen que ser matizados por muchos criterios adicionales, que varían según cada situación. Voy a citar algunos de los más importantes.

  • El rol del fundador. ¿Sabes cuánto vale una empresa que depende mucho de su fundador? La respuesta es casi nada. Cuanto más dependa del empresario, menos inercia tendrá y por lo tanto menos valor.
  • Los empleados claves. La problemática es similar, aunque más delicada. Una empresa está hecha de personas. Si el capital humano se va después de la venta, ¿qué queda? El problema es que, muchas veces, no sabes cuando compras si los empleados seguirán o no.
  • La antigüedad. Suele ser un factor positivo, especialmente para negocios como restaurantes.
  • Imagen de marca. Es difícil de valorar, pero puede tener mucha importancia en la valorización.
  • El mantenimiento de condiciones de gastos. En el caso de un traspaso de restaurante, si cambia el precio del alquiler, la rentabilidad del negocio puede cambiar drásticamente, y, por lo tanto, también el valor de compraventa del fondo de comercio.
  • La disponibilidad de información. Lo que no está oficialmente registrado no existe. Así que si el negocio gana más pero no lo declara, no lo podrá trasladar en el precio del traspaso.
  • La competencia y las tendencias futuras. No es lo mismo tener un sector poco competido y con buenas perspectivas que todo lo contario. Y eso puede cambiar muy rápidamente.

 

Espero que con eso te haya quedado claro cuánto vale un negocio. Si ya no te acuerdas te lo vuelvo a decir: lo que esté dispuesto a pagar el comprador. Pero esos métodos ayudan mucho a argumentar la negociación.

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