El martes de la semana pasada tuve el placer de poder visitar las instalaciones de Marina de Empresas, el hub empresarial creado por Juan Roig. Incluye en sus emblemáticas instalaciones del puerto de Valencia tanto la formación empresarial, con EDEM, la aceleración de startups, con Lanzadera, y la inversión, con Angels. Voy a compartir mi experiencia de la visita.
Una ubicación inmejorable
Para quién no tenga la suerte de conocer Valencia, tengo que empezar por destacar que la Marina de Empresas se encuentra en una de las mejores ubicaciones de la ciudad, con un panorama impresionante donde puedes meditar sobre tu proyecto mientras el sol baila en los miles de espejos formados por las aguas tranquilas del puerto antiguo.
Presentación de la Marina de Empresas
Al llegar a las instalaciones me recibió Alicia Moreno, del equipo de marketing. Me fue explicando amablemente muchas cosas, empezando por la estructura de la Marina de Empresas.
Empezamos cruzando el edificio de formación, base de EDEM, la escuela de negocio del hub, una fundación sin ánimo de lucro que reinvierte sus beneficios en becas para alumnos. La escuela está apoyada por un Patronato y una Asamblea de Miembros compuestos por empresas que comparten su saber hacer. Es dirigida por Hortensia Roig.
Alicia me explicó cómo se aprovechan y fomentan las sinergias entre los tres elementos de la Marina de Empresas: la formación, la aceleración de empresas, y la inversión. Incluso se ha dado algún caso de un alumno de EDEM que montó su empresa, fue acelerada en Lanzadera, y luego recibió inversión desde Angels.
Introducción a la aceleradora
Hablando específicamente de Lanzadera, la aceleradora acoge cada año dos tandas de unas 100 a 150 empresas por una duración de 6 meses. En cada convocatoria suele haber entre 1.000 a 1.500 proyectos candidatos. Las cosas han cambiado mucho desde la visita que hice hace más de 10 años en las antiguas instalaciones de la calle Serpis. La ubicación, por supuesto, pero también el planteamiento y el volumen de empresas alojadas, que ha crecido enormemente.
Llegando a las instalaciones de Lanzadera, nos encontramos con Vicente Sánchez, uno de los directores de proyecto de la aceleradora. Conversamos mientras vemos como avanzan al lado las obras del nuevo edificio: una ampliación que permitirá reunir todo el ecosistema en el mismo lugar, ya que, de momento, por falta de espacio, Angels se encuentra en otro tinglado del puerto viejo.
Vicente me explica la organización de Lanzadera. Consta de tres equipos principales: uno de captación y selección de empresas, otro de aceleración y otro de relación con empresas, llamado corporate.
¿Cómo se eligen las empresas aceleradas?
El proceso de selección funciona en diversas fases.
- Todos los proyectos candidatos tienen que rellenar un formulario, que sirve para hacer un primer filtro. El enfoque se hace en empresas más que en ideas de negocio, con más del 90% de los proyectos acelerados que llegan habiendo ya facturado algo. Tienen que ser proyectos escalables, que puedan crecer en los 6 meses que dura el programa. Aproximadamente la mitad de los proyectos llegan a la siguiente fase, unos 600.
- Tras el primer filtro, los promotores de los proyectos deben rellenar un formulario extendido, que incluye un pitch deck (una presentación concisa que muestra la visión, el modelo de negocio, el equipo y las finanzas de una startup). Se les recuerda a los emprendedores que si son seleccionados, tendrán que venir físicamente a instalarse por seis meses en Lanzadera. Unos 300 proyectos superan esta segunda fase.
- Llega el momento de la entrevista / presentación, en la que se valora en particular al que en Lanzadera llaman el “número uno”, es decir el líder del proyecto. Se procura responder a preguntas como: ¿Me apetecería trabajar para esta persona? ¿Tiene liderazgo? ¿Visión de negocio?, entre otras. Al final de esta fase, quedan entre 100 y 150 empresas seleccionadas. Muchas de ellas son de SaaS B2B.
¿En qué consiste entonces la aceleración?
Lanzadera pone a disposición de cada empresa no solo las instalaciones sino también un equipo profesional. Cada startup tiene un director de proyecto, como Vicente, que las ayuda en temas como estrategia, planificación financiera y organización. Para aspectos más técnicos, se cuenta con empresas externas colaboradoras, tanto bufetes de abogados o tecnológicas como Google Cloud o Kyndryl, por citar un par de referencias. Lanzadera no financia los proyectos, aunque dispone de empresas colaboradoras que se especializan en la financiación de startups y pueden ayudar a los proyectos a lograr sus objetivos económicos.
Cada proyecto llega con su propio objetivo. Para muchos, se trata de aumentar las ventas, pero puede haber otras situaciones, como, por ejemplo, solucionar problemas de reparto de capital.
Cuando la empresa llega a Lanzadera, se hace una “foto” de su situación en los aspectos relevantes, y se determina un objetivo a la vez alcanzable y ambicioso. Para ello, los directores de proyecto cuentan con la base de datos de las más de mil empresas aceleradas por Lanzadera, que permiten establecer unas referencias realistas. Se fijan unos indicadores, y se van siguiendo durante la duración del programa.
Vicente también comenta que uno de los puntos de mejora más frecuentes de los proyectos es la falta de foco. Los emprendedores llegan habiendo creado algunas soluciones específicas para demandas particulares de algunos clientes, o con una cartera de funcionalidades demasiado amplia. Durante esos meses se trabaja en centrarse en una solución para un tipo de cliente, y hacerla la mejor posible.
El modelo de calidad total
Un punto muy importante, y una de las ventajas competitivas de Lanzadera, es que todos sus empleados han sido formados en el modelo de calidad total de Mercadona, un modelo que también se enseña a las startups aceleradas. Es una filosofía basada en décadas de aciertos y errores por parte de la empresa de Juan Roig, y que permite a todos responder de la manera más acertada cuando la situación lo requiere.
¿Después de la aceleradora?
Cuando termina la aceleración, las startups tienen la posibilidad de quedarse un tiempo más con el acceso a las instalaciones y los contactos, pero ya fuera del programa.
Conexión con las empresas
También dentro de Lanzadera, está la parte de relación con empresas, o corporate. Es un equipo de personas que busca empresas que puedan estar interesadas en usar los servicios de las startups del programa. Como muchos de los proyectos son SaaS B2B, a menudo son soluciones tecnológicas que permiten responder a algunas necesidades de esas empresas.
Con el tiempo, el equipo de corporate ha ido conociendo cada vez mejor las empresas y es capaz de identificar rápidamente cuáles entre los nuevos proyectos acelerados podrían aportarles valor con la solución que aporta.
Organización y perfiles del equipo
Dentro de las tres funciones de Lanzadera, el más numeroso es el equipo de dirección de proyectos, aunque existen muchos puentes entre las funciones, con personas que tienen responsabilidades en más de una. Un director de proyecto puede también trabajar en las relaciones con empresas. Y todos ayudan en el proceso de selección de las startups.
Me interesaba mucho saber qué perfiles tenían los directores de proyectos, y resulta que son de todas las edades y de todo tipo de antecedentes. Algunos han sido emprendedores, otros vienen de la formación, y otros han realizado buena parte de su carrera en Mercadona. Algunos llevan pocos años trabajando, mientras otros tienen 40 años de experiencia.
La parte de financiación
Finalmente, el ecosistema de Marina de Empresas tiene una sección de Venture Capital, llamada Angels, donde trabaja un equipo que invierte exclusivamente en proyectos del programa de Lanzadera. Si no recuerdo mal, en la actualidad están participando en 40 empresas, lo que significa que un número relevante de proyectos acaba recibiendo una inversión.
Un agradecimiento
Antes de terminar, quiero dar las gracias al equipo de Marina de Empresas, y especialmente a Alicia y a Vicente, que han sido muy simpáticos y didácticos. Ha sido un verdadero placer visitar las instalaciones y poder aprender más sobre Lanzadera y la Marina de Empresas. Es más, como consultor para emprendedores, me ha llamado mucho la atención este tipo de programa, que permite vivir desde muy cerca y día a día el crecimiento de las empresas emergentes.
Graduado de ESSEC en Administración de Empresas, soy un profesional con más de 25 años de experiencia en finanzas empresariales. Tras trabajar una década en varias multinacionales, llevo desde 2010 asesorando a emprendedores en mi consultora. Tengo dos áreas principales de conocimiento. Soy experto en el tema emprendedor, y hablo en particular de ideas de negocio, plan de empresa y gestión. Además, me he ido formando a lo largo de los años sobre SEO, marketing digital y negocios online en general.

