Como consultor especializado en ayudar a los emprendedores a preparar sus planes de empresa, en los últimos años he recibido muchos documentos que claramente se habían preparado con ChatGPT, Gemini, Grok o similares. Y me parece bastante posible que en un futuro no muy lejano este tipo de herramientas puedan crear informe sólidos. Pero ahora no es el caso. En complemento del artículo que ya publiqué sobre los errores de la IA, te voy a compartir dos ejemplos claros que muestran como la inteligencia artificial actual no razona como tal, solo te ofrece datos organizados a partir de todo lo que existe. Y mete mucho la pata.
Cálculo de capacidad para un gimnasio
Hace unos días, me llegó un plan de empresa que planteaba la apertura de un gimnasio. Como ya sabes, normalmente esos negocios funcionan con una suscripción. La IA había hecho unas estimaciones de facturación basadas en criterios muy razonable, calculando una capacidad máxima, y luego una tasa de ocupación creciente a lo largo del tiempo.
Tenía sentido, salvo por cómo la herramienta de inteligencia artificial había calculado la capacidad máxima mensual.
Las instrucciones que había recibido ChatGPT en ese caso es que el local tenía un aforo máximo de 100 personas, que cada usuario iba a estar alrededor de una hora cada vez, una media de 2 veces a la semana. El local abriría unas 100 horas semanales.
ChatGPT “razonó” así: el local abre 100 horas cada semana, puede tener un máximo de 100 personas, pero cada persona irá 2 veces a la semana durante una hora. La capacidad máxima semanal es entonces de 100 horas x 100 personas de aforo / 2h por persona: 5.000 abonados potenciales.
Hasta allí todo bien. Pero luego la IA seguía diciendo que como hay 4 semanas al mes, 5.000 x 4 = 20.000, y que eso era la capacidad máxima mensual. A partir de allí calculaba cifras de ventas en función de porcentajes de ocupación.
Como te habrás dado cuenta, el error fue no darse cuenta de que las mismas personas vendrían cada semana, y por lo tanto la capacidad máxima mensual era la misma que la semanal: 5.000 personas.
A lo tonto, ChatGPT inflaba las ventas potenciales 4 veces.
Cálculo de un gasto en luz para una discoteca
En otro proyecto, tuve la curiosidad de preguntar a Gemini, la IA de Google, cuanto podría ser el coste de la factura de la luz de una discoteca de equis metros cuadrados. La IA hizo un montón de cálculos, como estimar cuanto aire acondicionado y cuanta iluminación se necesitarían, la potencia del equipo de sonido, el tiempo de funcionamiento semanal, y me salió con una factura mensual muy exagerada.
Cuando miré el detalle del cálculo, noté inmediatamente un gran fallo. Había calculado un coste mensual por potencia enorme. La potencia contratada estimada era de 150 kW, que ya de por sí era mucho. Pero lo peor era como calculaba el coste mensual. Cogía un precio anual por kW contratado, lo dividía por 12, luego lo multiplicaba por la potencia de 150kW y por algún motivo, luego lo volvía a multiplicar por la potencia contratada de 150kW. Además, el precio anual por kW que usaba como base en realidad era un valor mensual y no anual.
En resumen, cualquier parecido con la realidad habría sido pura coincidencia. Obviamente, no usé nada de ello, y ni siquiera sé si las estimaciones de potencia de aire acondicionado y otros aparatos eran más o menos acertadas. Me imagino que no, puesto que había calculado una necesidad de potencia exagerada.
Hay muchos más ejemplos
A menudo, cuando consultas sobre temas administrativos y legales, la información que te devuelve la IA es un poco antigua, o a veces está simplemente mal. Por ejemplo, hace unas semanas, le pregunté a varias de esas herramientas cuáles eran las novedades en la renta 2024 para autónomos. Todas me respondieron cosas que no eran novedades de 2024, sino de la renta 2023, o incluso a veces de años anteriores.
¿Crees que con la IA puedes hacer un análisis de los principales competidores de tu sector? La verdad es que depende bastante del tipo de negocio. Alguna vez he recibido documentos hechos con ChatGPT con listas de posibles competidores, y una pequeña descripción de cada uno. Cuando luego los revisé, resultaba que más de la mitad de esas empresas, o no existían, o eran de otros sectores, o en realidad se usaba el nombre de una empresa y la descripción correspondía a otra, y este tipo de meteduras de pata.
Justo ahora, en otra petición que hice, una IA que normalmente da buenos resultados me ha dicho “deciremos” en lugar de diremos. Otro fallo incomprensible.
Comprueba todo lo que delegues a la inteligencia artificial
No hay duda de que la IA es una herramienta muy práctica en muchos casos. Pero hay que marcarla de cerca, por hacer un símil deportivo. Me parece muy buena ayuda para organizar datos, hacer resúmenes, y este tipo de cosas.
También es interesante simplemente para recolectar información, pero en ese caso, es imprescindible revisarlo todo, porque tiene unos fallos incomprensibles y bastante frecuentes.
Para ponerse a calcular y preparar previsiones de resultados, no me parece que sea una herramienta útil a día de hoy. Incluso si le proporcionas todo masticado, luego hace cálculos absurdos y el resultado son informes inútiles.
No hagas tu plan de empresa usando la inteligencia artificial
Por supuesto, puedes usar esas herramientas para recoger información, pero no valen para elaborar algo más complejo, como un plan de empresa. De hecho, he visto en línea una web que supuestamente te prepara un business plan usando inteligencia artificial. Como es de esos servicios donde no te obligan a pagar hasta el final del proceso, lo probé. Puse unas hipótesis, y la herramienta sacó un plan de negocio totalmente inútil, básico, y nada personalizado.
Probablemente llegará en el futuro
Me imagino que muchos profesionales tendrán la misma relación respecto a la IA que tengo yo. Por una parte, me parece una forma interesante de optimizar algunos procesos. Por otro, tengo que pensar en sí esa herramienta acabará abarcando tantos aspectos de la preparación de un plan de empresa que tendré que dedicarme a otra cosa. Quizás a indicarle qué datos debería usar para elaborar el informe, o quizás otro tipo de actividad que no pueda ser automatizada.
De momento, no creo que haya llegado el día de reconvertirme. Puede que pase en los próximos meses o años, o puede que algunas tareas resulten más complicadas de automatizar con esas herramientas de lo que pensamos ahora.
En cualquier caso, creo que es bueno que cualquier persona cuyo trabajo pueda potencialmente ser sustituido por la IA sea consciente de ello y sepa evolucionar. Porque cambios tecnológicos, siempre los hay, y tenemos que adaptarnos a ellos.
Graduado de ESSEC en Administración de Empresas, soy un profesional con más de 25 años de experiencia en finanzas empresariales. Tras trabajar una década en varias multinacionales, llevo desde 2010 asesorando a emprendedores en mi consultora. Tengo dos áreas principales de conocimiento. Soy experto en el tema emprendedor, y hablo en particular de ideas de negocio, plan de empresa y gestión. Además, me he ido formando a lo largo de los años sobre SEO, marketing digital y negocios online en general.
