Dos fábulas con moraleja sobre águilas

fábulas águilas con moraleja

Los dos cuentos cortos que te voy a relatar hoy pueden ser considerados con la dos caras de la misma moneda. Se trata de dos fábulas. cada uno con una moraleja interesante para todos, pero especialmente para los emprendedores. Como casi siempre en esas historias metafóricas, los protagonistas con animales. En esas dos fábulas, las águilas se las ven con otras aves: gallinas y cuervos.

Fábula del águila y las gallinas

Un campesino se había encontrado un pollito de águila caído del nido. Lo recogió y decidió criarlo con sus gallinas. Pasaron los meses y el pollito creció, comportándose en todo como sus nuevas compañeras.

Un día, vio como un ave majestuosa sobrevolaba la granja. Maravillado, le preguntó a una de las gallinas quien era ese animal tan espectacular.

– Es un águila, le contestaron. Pero deja de perder el tiempo en sueños. Nosotras nunca seremos como ella.

Y así prosiguió la vida del águila, que toda su existencia ignoró el potencial que tenía y siguió comportándose como una gallina hasta su último día.

Fábula del águila y el cuervo

Un cuervo que volaba por la zona observó como un águila se abalanzaba desde las alturas sobre un joven corderito, lo apresaba inmediatamente con sus garras y se lo llevaba lejos para devorarlo con tranquilidad.

Cansado de siempre comer carroña, el cuervo decidió imitar al rapaz. Cogió altura, apuntó a una oveja y le lanzó para agarrarla. Pero su presa era muy grande para él y carecía de experiencia. Lo único que consiguió fue enredarse en la lana. Por más que procuraba liberarse, se quedaba más enredado.

Al final del día llegó el campesino y descubriendo el cuervo, lo liberó cortándole las alas, para regalárselo de mascota para sus hijos.

Moralejas de las fábulas

Cada uno tiene que ser consciente de su potencial y aprovecharlo al máximo dentro de sus límites. Es un verdadero desperdició quedarse con las gallinas si en realidad tienes todas la cualidades del águila. Pero al mismo tiempo, tienes que ser realista. Una ambición desmedida también puede tener graves consecuencias.

Para un emprendedor, significa buscar lo que realmente te gustaría hacer y analizar si tienes el potencial y los medios para lograrlo. No te desanimes, que no estés listo hoy no significa que con formación y experiencia no puedas estarlo mañana. Al igual que en la fábula del águila y las gallinas, habrá muchas personas que intenten desanimarte, porque ellas no se sienten capacitadas. Es algo muy similar a la escena de En busca de la felicidad, que ya comenté aquí en el blog: “la gente que no puede ser algo te dirá que tu tampoco puedes”.

Pero también tienes que ser consciente de tus propias limitaciones. No puedes copiar lo que les funcionó a otros si no cuentas con los mismos recursos, experiencia o conocimientos. Y esa es la moraleja de la fábula del águila y el cuervo. No debería haber empezado por una oveja, sino con un ratón. Y de allí haber cogido experiencia y quizás llegar a cazar conejos.

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