Epi y ropa de trabajo (vestuario laboral): una oportunidad de negocio

epi ropa de trabajoLa pandemia nos hizo darnos cuenta de lo estratégicos que son los equipos de protección individual (epi) y la ropa de trabajo en general. La primera ola del virus nos pilló sin existencias, aunque, con el tiempo, la oportunidad de negocio implicó la creación de nuevos sitios de producción y la disponibilidad de productos volvió a ser suficiente. Hoy vamos a ver como productos como Epi y vestuario laboral en general pueden representar buenas opciones de negocio para productores y distribuidores.

Una situación que nos reveló la importancia de ropa de trabajo y epi

Pese a las advertencias de la OMS, muchos países occidentales, entre los cuales España, hicieron caso omiso del riesgo que representaba el virus. Nos hicieron acoplo de equipos de protección individual sanitarios, porque pensaron que el impacto iba a ser mínimo. Y cuando llegó la pandemia, nos encontramos en una situación de penuria en cuanto a epis y vestuario laboral sanitario.

El problema se complicó por dos motivos. Por una parte, nos dimos cuenta que la inmensa mayoría de la producción industrial de equipos de protección se hacía en países lejanos, en particular China. Y eso implicaba plazos de entrega bastante largos. Además, como la crisis sanitaria era mundial, muchos eran los países con necesidades de equipos, y la demanda superaba ampliamente la oferta, alargando la penuria.

La reacción empresarial frente a la oportunidad de negocio con epi y ropa de trabajo

Puede que nos haya parecido largo el tiempo que transcurrió entre la llegada del virus y la implantación de los primeros centros de producción de mascarillas y otros equipos en España, pero en realidad, la reacción empresarial fue bastante rápida. En mi actividad como consultor empresarial, enseguida recibí pedidos de planes de empresa para proyectos de fabricación de mascarillas, por parte de empresas que ampliaban sus negocios o reorganizaban su producción.

¿Nicho de mercado temporal u oportunidad a largo plazo?

Está claro que una parte del negocio actual es temporal. Cuando haya una vacuna, o un sistema más eficiente de detección y aislamiento de contagiados, ya no serán tan necesarias las mascarillas en el ámbito privado, por ejemplo. Pero, el mercado de la protección individual y del vestuario laboral va a seguir siendo una oportunidad de negocio por mucho tiempo, en mi opinión.

Hemos aprendido una lección

Una de las cosas que los gobiernos occidentales han aprendido durante la pandemia es que hay algunas actividades estratégicas que no se pueden deslocalizar al cien por cien. Entre esas está la producción de equipos de protección individual sanitarios. Por lo tanto, es muy probable que los poderes públicos busquen soluciones para mantener una capacidad de producción local incluso cuando haya pasado la pandemia.

Además, lo lógico es pensar que se hará abastecimiento de unas existencias suficientes de esos equipos, que se repondrán regularmente. Por lo que el negocio de ropa laboral y epi estará en unos volúmenes de negocio superiores a la pandemia, especialmente para material sanitario.

Y también hay que contar que los protocolos sanitarios se han vuelto más estrictos. Siendo el virus muy contagioso, se usan más equipos de protección y se cambian más a menudo que lo que se solía hacer. También más profesionales llevan protección que antes. Y eso se quedará. Todo eso propicia un mayor negocio.

Existe una tendencia de largo recorrido en el sector de epi y ropa de trabajo

El tema de la protección laboral y prevención de riesgos en el trabajo es una tendencia de fondo que lleva ya varias décadas. Ya quedan muy relegadas en el tiempo aquellas épocas en las cuales los empleados tenían que arriesgarse en sus puestos de trabajo. En España, como en el resto de países desarrollados, existe una normativa laboral que tiene muy en cuenta la gestión de riesgos y la seguridad de los trabajadores.

Desde las normativas de los años ochenta, que se han ido completando y mejorando a lo largo de los años, la evolución del sector ha sido cada vez más hacia una profesionalización y la internacionalización de los actores. Como en otras actividades, la clave no está en competir por ser el más barato, sino aportar soluciones innovadoras y productos con valor añadido y servicios complementarios.

No hay duda que esa tendencia se va a mantener. La evolución de la sociedad en general hace pensar que cada vez buscaremos una mayor seguridad y bienestar, y que el vestuario laboral y los equipos de protección individual serán elementos imprescindibles de esa tendencia.

¿Cómo emprender en el sector?

Hay varias formas de poder aprovechar las oportunidades de negocio del sector. Pero me voy a centrar en dos.

  • La primera es la fabricación. Puede ser muy interesante buscar un nicho de mercado dentro de los equipos de protección y la ropa laboral, y hacer un producto de calidad que aporte valor. Es decir, compitiendo por calidad del producto, no por precio.
  • La segunda es la distribución. Como puedes imaginar, hay necesidades muy diversas según los sectores, y miles de referencias. Por lo tanto, distribuir ropa laboral puede ser un negocio interesante, especialmente si se aprovecha la digitalización y el comercio electrónico.

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