Como gestionar la logística empresarial de última milla

logística de última millaCualquier negocio que necesita hacer llegar sus productos a sus clientes se tiene que plantear un tema estratégico importante: la movilidad de último kilómetro, también conocida como logística de última milla. Es una parte del negocio que a veces los emprendedores desconocen o infravaloran, pero es fundamental porque es el último paso del proceso de venta, y supone entrar en contacto con el cliente. Hoy vamos a ver cómo gestionar esa parte estratégica de tu logística empresarial. Desde las furgonetas de siempre hasta motos eléctricas como la Urban D80, pasando por otras opciones como las bicicletas, te cuento como puedes realizar tus entregas.

¿Qué es la movilidad de último kilómetro?

Cuando se emprende en comercio electrónico, lo habitual es reflexionar sobre la identificación de un nicho de mercado, la creación de la tienda online, las estrategias de marketing, o los sistemas de gestión de inventario. Está claro que son temas importantes, pero si no haces llegar tus productos a los clientes con eficacia, calidad y seguridad, de poco te servirán. Y allí es donde coge importancia la logística de última milla. Un proceso que busca hacer llegar los productos a sus compradores con rapidez y sin sufrir daños.

Es un término adaptado del inglés, como muchos conceptos empresariales, y que también se suele conocer como movilidad de último kilómetro. Se refiere al tramo final del transporte de mercancías (y de personas). Piensa en un teléfono móvil que se fabricó en China. Seguramente irá de la fábrica al puerto en un camión, luego en un portacontenedor por el océano, antes de ser cargado en otro camión en España. Llegará a un centro de logística, otro camión más pequeño le llevará a un almacén en la ciudad del cliente, y de allí, otros modos de transporte lo llevarán a su destino final. Ese último tramo, que generalmente no representa más de unos pocos kilómetros – de allí el nombre – es el que se conoce como la logística de última milla.

¿Qué opciones de movilidad hay para la última milla?

En la batalla por dar con la fórmula del éxito en lo que respecta al servicio de último kilómetro de una empresa, cada negocio tiene que contar con aliados estratégicos que ayuden a optimizar esos procesos. En este caso, las herramientas imprescindibles para lograr este objetivo son los vehículos comerciales específicamente diseñados para las entregas. Hablamos de vehículos que aumentarán el rendimiento del negocio y darán como resultado entregas rápidas y satisfactorias para el cliente. Y lo cierto es que cada día los proveedores de soluciones de transporte cuentan con más alternativas, tecnología e innovación en beneficio de las empresas.

La flota de cada negocio tiene que estar configurada de forma personalizada, por lo que no existe un único camino correcto. A continuación, vamos a ver algunas opciones interesantes.

Optar por una motocicleta eléctrica

Los vehículos de dos ruedas propulsados por un motor eléctrico han revolucionado la logística de última milla gracias a su diseño ergonómico y ágil. Su tamaño reducido y su configuración les permite sortear el tráfico de manera eficiente, y llegar a los destinos más rápidamente que los vehículos tradicionales.

El tamaño compacto de la motocicleta eléctrica, y su capacidad de maniobra son ideales para el reparto por zonas urbanas con tráficos congestionados, calles estrechas y espacios angostos. Además, disponer de un motor 100% eléctrico es perfecto para acceder a los barrios más céntricos de cualquier ciudad, sin restricciones por normativas de sostenibilidad.

Eso, unido a los bajos costes de utilización y mantenimiento de esos vehículos hace que la motocicleta eléctrica sea idónea para llevar a cabo entregas rápidas, puntuales y eficientes. Se logra así la satisfacción del cliente y el máximo rendimiento en ruta, con unos costes contenidos. Sin contar que a la mayoría de tus compradores les gustará que uses una solución sostenible.

Se adapta perfectamente a muchos proyectos de comercio electrónico, y también a sectores como el de envíos y paquetería, comida a domicilio, y otras entregas. Si quieres conocer características más técnicas, te pondré el ejemplo de un modelo de moto como la Urban D80 que cité antes. Cuenta con baúl de hasta 200 litros y carga de 25 kg, 100 km de autonomía, batería extraíble y motor eléctrico Bosch de 4,7 kW que le otorga una velocidad máxima de 80 km/h.

La opción de las furgonetas

En caso de que las entregas de tu empresa sean de mayor volumen, es posible que te pueda interesar optar por la solución más tradicional de las furgonetas. Sus ventajas principales son que tienen una mayor capacidad de carga, y te dejan más opciones para acomodar los distintos tipos de productos. Por ejemplo, puedes tener compartimentos específicos para productos refrigerados o delicados. Además, su mayor volumen permite promocionar tu imagen de marca con más impacto.

Sin embargo, tienen también algunos inconvenientes. Es mucho más complicado aparcar, incluso temporalmente, y en algunas zonas estrechas, no son tan maniobrables. A eso hay que sumar el alto coste operativo, y el impacto ambiental, a no ser que optes por una furgoneta eléctrica de pequeño tamaño.

Es más difícil dar ejemplos de modelos, porque van desde furgones de gran tamaño hasta vehículos compactos muy similares a un pequeño vehículo de turismo. Sus capacidades, por lo tanto, pueden variar desde los 3 o 4m3 con unos pocos cientos de kilógramos de carga, hasta los 18m3 y un par de toneladas para mercancías.

Entrega por bicicletas

Finalmente, y tras unos años en los que hemos visto como los famosos riders se han convertido en una imagen habitual en el centro de las ciudades, hace falta hablar de la posibilidad de la entrega por bicicletas. Sus principales beneficios son el bajo coste de la solución y la protección del medioambiente. Además de poder llegar a cualquier punto de la ciudad.

Sin embargo, es una solución mucho más limitada que las otras dos que citamos antes. Los desplazamientos son más lentos, y la capacidad de carga también se reduce drásticamente. Teniendo en cuenta la baja productividad, el coste no es tan competitivo como parece. Y, aunque sea un factor más subjetivo, muchas personas asocian este modelo de entrega con malas condiciones laborales para los riders.

Como elegir tu estrategia de entregas de productos

La logística empresarial de última milla requiere de un trabajo de análisis y planificación previo de forma imprescindible. La materialización de un negocio de estas características, es decir que vaya a necesitar del reparto a domicilio o puntos habilitados, debe tener la configuración de su flota de último kilómetro en el punto de mira desde el principio. Pues ésta variará según las decisiones que se vayan tomando a lo largo del proceso. Así, la entrega al cliente se convierte en una equis más a despejar en la ecuación que hoy en día supone emprender en el comercio electrónico, un sector cada día más en auge, como comentamos a menudo en el blog.

Está claro, por lo tanto, que el servicio de entregas de una empresa dependerá totalmente de su tipo de negocio y de las necesidades particulares que se le suponen. También, de las rutas de reparto que vaya a seguir en su día a día, del volumen de entregas diario que se espera, del tipo de producto que se vaya a comercializar, y muchos otros factores.

En definitiva, la movilidad de último kilómetro dependerá de un conjunto de elementos que serán clave, en mayor o menor medida, para la configuración exitosa de un servicio vital, al que no se le puede dar la espalda teniendo en cuenta la gran oferta y competitividad del sector, con gigantes como Amazon o Aliexpress a la cabeza. En este artículo, te he explicado algunas de las opciones disponibles. No dudes en analizarlas para tu negocio.

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