Vuelvo a hablar de Dick Fosbury …

dick fosburyHace años, en el blog, conté la historia del saltador en altura Dick Fosbury. Después de ver muchas pruebas de atletismo de los Juegos Olimpicos de París, me ha vuelto a la mente el parecido entre un emprendedor innovador y el famoso atleta. Innovar te permite tomar la delantera. Pero, al mismo tiempo, una idea buena, en sí no es suficiente.

Resumen de la historia del salto

Ten en cuenta que, aunque nos parezca raro, antes de 1968 los especialistas de la altura saltaban de frente a la barra. El récord del mundo era de 2 metros y 28 centímetros. Llegan los juegos de México, y un atleta americano poco conocido, Fosbury, salta de espaldas con una nueva técnica. Sorprendiendo a todos, gana el oro y hace récord olímpico.

Innovó y se fue

Una cosa curiosa, es que Dick Fosbury no siguió compitiendo después de su oro olímpico, volvió a los estudios, y nunca participó en competiciones internacionales. Aunque siguió involucrado con el deporte.

Desde entonces, la superioridad de su técnica ha sido demostrada por el hecho de que todos los atletas la siguen usando. Era muy difícil saltar más allá de los 2,28 m con el método a horcajadas que se usaba antes. Igual que debe ser difícil superar los 2,45 m con la técnica de Fosbury, puesto que el récord de Sotomayor aguanta desde 1993.

¿Era Fosbury el mejor atleta en México?

Está claro que ganó y mereció ganar. Pero me pregunto si era el mejor atleta. Y posiblemente no lo era. Era un muy buen saltador con una técnica mucho más eficiente. Si no hubiese probado con su salto de espalda, es probable que nunca hubiese ganado el oro. Al menos es lo que interpreto cuando veo la historia. Quizás también fuera una de las razones por las cuáles se retiró. Sabía que los demás atletas iban a adoptar la nueva técnica, y así perdería su ventaja comparativa.

Innovar está bien, pero tienes que ser el mejor

Lo cierto es que el salto a horcajadas siguió teniendo sus adeptos, incluso algún ganador de medalla de oro después de Fosbury. Me imagino que dominar una técnica así requiere tiempo y esfuerzo, y para los atletas veteranos no compensaba. Pero luego todo el mundo adoptó el cambio.

Y eso sucede también cuando un emprendedor innova. Si su idea de negocio aporta una mejora real, tarde o temprano alguien copiará el concepto. Y, en muchos casos, lo hará mejor que el emprendedor innovador. Suelo repetir que Facebook no fue la primera red social, y Google tampoco fue el primer buscador. Simplemente lo hicieron mejor que los que habían inventado esos servicios, y se impusieron.

Por eso lo suelo repetir. Está muy bien tener una idea innovadora. En muchos casos puedes lograr grandes cosas con esa innovación. Pero no pienses que por ser el primero vas a tener ventaja. Muchas veces la ventaja la tienen los que copian. No se arriesgan, el público ya conoce el concepto y le gusta, y pueden empezar sin cometer los mismos errores que tú. Por eso, en muchos casos, acaban triunfando ellos.

A cualquiera le bastaría con tener el éxito que tuvo Dick Fosbury

No quiero que se malinterprete. Lo que consiguió Fosbury es único. Marcó la historia del deporte de la mejor de las maneras. Ahora que por desgracia murió, dejó un legado excepcional.

Si innovas y tienes éxito, no pasa nada si al final vienen otros y superan lo que has logrado aprovechando tus ideas. Ya habrás logrado grandes cosas.

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