11 principios básicos para iniciar un negocio sin morir en el intento

Emprender no es tarea fácil. Exige trabajo, dedicación, acierto, y también un poco de suerte. Pero, con la metodología adecuada, puedes evitar muchos obstáculos y maximizar tus opciones de éxito. Hoy vamos a refrescar algunos de los principios básicos necesarios para iniciar un negocio próspero y viable a largo plazo. Veamos cada paso desde cero.

1.  Descubre la idea que combina tu pasión con tu perfil profesional

La razón de ser de crear una empresa es responder a una necesidad. Pero, para que tu proyecto pueda funcionar a largo plazo, no solo debes encontrar una buena idea. Es imprescindible que sea un concepto para el que tendrás una ventaja competitiva, por tus aptitudes personales, tus conocimientos o tu experiencia laboral. Y también es recomendable que vayas a desempeñar una actividad en algo que te apasione, será un buen motor motivacional para superar dificultades en el camino.

¿Cómo encontrar ideas? No hace falta que descubras un concepto revolucionario. Simplemente observa a tu alrededor y mira qué se podría mejorar en algunos negocios que conoces. Con pequeñas innovaciones se puede conseguir una diferenciación atractiva.

2. Analiza el mercado y a tu competencia

En realidad, en el paso anterior ya lo habrás hecho en parte, precisamente porque para pulir tu idea original tienes que observar a tus competidores. Pero, en esta fase se trata de entrar mucho más en detalle. Analiza con atención el mercado, identifica a tus principales competidores, y entiende lo que están haciendo. En particular, mira lo que hacen bien, y lo que podrían mejorar.

3. Define tu propuesta única de valor

Ahora que ya los sabes todo sobre el mercado y la competencia, es hora de pasar de una simple idea al desarrollo de tu propuesta única de valor. Hablamos de definir las principales características que van a diferenciar tus productos o servicios de los que ofrecen tus competidores.

Se trata de responder exhaustivamente a una pregunta sencilla: ¿Qué valor añadido puedes ofrecer a tus clientes que otros no puedan? ¿Calidad? ¿Servicios? ¿Precios competitivos? ¿Otros factores?

4. Prepara tu estrategia comercial

Es hora de que vayas pensando en las 4P del marketing mix.

  • El producto a esas alturas deberías ya tenerlo bastante claro, con todo lo que hemos comentado antes.
  • La reflexión sobre el precio es un paso muy importante en tu estrategia. Has analizado el mercado y conoces las tarifas de tus competidores. Ahora toca decidir a qué importe quieres vender tus productos o servicios. Entre la maximización de tus márgenes y lo que está dispuesto a pagar el cliente, no es tan fácil encontrar el punto justo.
  • También tienes que pensar en como vas a distribuir tu propuesta de valor. ¿Vas a tener un local comercial físico? ¿Operarás online? ¿Un sistema mixto? Si optas por un local, tendrás que mirar con mucho cuidado sus características, la ubicación, y mucho más.
  • Finalmente, tocará promocionar tus productos o servicios. Lo volveremos a ver más en detalle en otra sección, pero desde ya deberías tener una idea general de tu estrategia de comunicación. Por ejemplo, si tienes un negocio online, el marketing digital será fundamental.

5. Primera estimación de recursos necesarios

Ahora que tienes un poco más claro tu proyecto de negocio, es hora de preguntarte qué tipo de recursos vas a necesitar. Hablo evidentemente del personal, pero también de la inversión en bienes materiales o intangibles, además de los principales gastos necesarios para que funcione el negocio.

Con esos datos puedes tener una primera estimación de lo que te podría costar iniciar la actividad, y también, haciendo cuentas aproximadas, de la rentabilidad estimada.

6. Haz un plan de empresa detallado

Si los números anteriores parecen prometedores, ha llegado el momento de ponerse en serio con la planificación financiera. Me refiero a elaborar un plan de empresa completo y detallado. Hacerlo te obligará a preguntarte muchas cosas sobre el futuro negocio, y a obtener las respuestas. Conocerás mucho mejor las necesidades financieras y los costes. También podrás saber qué nivel de ventas tendrás que alcanzar para empezar a ganar dinero. Además, podrás usar el plan de empresa para hablar con posibles socios o entidades financieras, si fuera necesario.

7. Selecciona al mejor equipo

Muchos negocios necesitan empleados. Y una empresa es tan buena como las personas que la componen. Piénsalo de esa manera: si quieres ganar la Champions, no basta con que tú seas el mejor entrenador del mundo, necesitas a los mejores en sus puestos. Así que ten cuidado en elegir cada persona.

8. Escoge a tus proveedores estratégicos

Si tu actividad requiere apoyarte en otras empresas, es importante que selecciones cuidadosamente a tus proveedores, asegurándote de que puedan cumplir con tus estándares de calidad y tiempos de entrega. Procura iniciar relaciones sólidas que puedas beneficiar a ambas partes a largo plazo.

9. Aspectos legales y fiscales

Cuando hayas reflexionado en detalle sobre tu futuro negocio durante la elaboración de tu plan de empresa, seguramente habrás abordado el tema de la legislación y la fiscalidad. Tendrás que responder a preguntas como ¿Autónomo o sociedad? Y por supuesto, deberás cumplir con todos los requisitos regulatorios y fiscales. Esto suele incluir acciones como registrar la empresa, obtener licencias, llevar una contabilidad detallada y presentar declaraciones de impuestos.

10. Construye y promociona tu marca

Te dije antes que íbamos a volver a hablar de la estrategia de marketing. Ahora que tu negocio está casi listo, te toca crear una identidad visual fuerte que represente los valores de tu negocio y te diferencie en el mercado. Una vez la tengas, será el momento de poner en marcha esa estrategia de marketing sólida que te ayudará a llegar a tu público objetivo y a construir relaciones duraderas con tus clientes.

11. Empieza la aventura

Todo lo anterior es una parte mínima de la verdadera experiencia de montar un negocio. El momento de la verdad ocurre cuando das el paso y abres tu negocio al público. Algunas cosas saldrán muy bien, otras necesitarán rectificaciones y cambios. Tendrás que ser capaz de tomar acción.

Procura celebrar cada logro, te ayudará a mantener la motivación. Y sigue enfocado en ir controlando y mejorando las cosas para conseguir un crecimiento continuo. Escucha a tus clientes, adapta tu negocio según sus necesidades y nunca dejes de innovar.

 

Ojalá esa pequeña guía pueda animar a más personas a emprender, porque en nuestro país el número de personas con vocación para montar un negocio sigue siendo bastante bajo.

¿Y tú? ¿Estás preparado para emprender?

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