El concepto
En este caso, te trata de una empresa de ámbito local, pero que no requiere de un local estratégicamente ubicado, ya que su canal de venta principal sería por Internet. La empresa compraría muebles usados a particulares y empresas, les haría unos retoques mínimos, y los pondría otra vez en venta. Pero debido al volumen y el peso de los artículos, la clientela sería local.
La compra
Es muy fácil comprar muebles de segunda mano a particulares usando las páginas de anuncios clasificados como Milanuncios, EBay, Wallapop o Facebook Marketplace. También se pueden crear contactos con inmobiliarias para que ofrezcan un servicio de valoración y compra de muebles usados, que aprovecharía la empresa para recuperar los muebles que le puedan interesar. Eso sin contar con el hecho de que hay momentos del año en los cuales se tiran muebles en la calle, algunos de los cuales pueden estar en buen estado.
Reparación y mejora
La empresa se centraría en prioridad en comprar muebles que no necesiten reparación, o cuya reparación sea mínima, como por ejemplo reforzar el mueble con alguna sujeción adicional, cambiar tiradores, o similares. También se podría mejorar la presentación del mueble con un barniz o una pintura, que le den un toque diferente y renovado, pero todo al menor coste. Sería algo similar a lo que ocurre cuando un taller compra un coche de segunda mano para reventa.
La venta
Los canales de venta serían principalmente online, aprovechando las páginas citadas antes, para ofrecer un producto de segunda mano mucho más económico que el mueble nuevo, pero con un aspecto y una solidez similares. Los clientes tendrían la opción de venir a retirar el producto en las instalaciones (una nave en una zona de alquiler económico), o podrían elegir la entrega a domicilio, que se cobraría.
Ventajas e inconvenientes
Esa idea puede funcionar muy bien ya que hoy en día hay mucha oferta de muebles usados, lo que implica la posibilidad de poder adquirir los productos a un precio competitivo. Sin embargo, el reto es seleccionar correctamente los muebles, y controlar muy bien los gastos de renovación, para que se pueda ofrecer un producto renovado a un precio competitivo respecto al nuevo. Para eso supongo que será necesaria mucha experiencia, y un poco de ensayo y error al principio. Como suele ser habitual, comprar bien (en términos de precio y calidad) será clave.
¿Qué te parece esa idea? ¿Crees que podría ser rentable? ¿Te atreverías a lanzar un negocio de esas características? Puedes compartir tus pensamientos en la sección de opinión.
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Graduado de ESSEC en Administración de Empresas, soy un profesional con más de 25 años de experiencia en finanzas empresariales. Tras trabajar una década en varias multinacionales, llevo desde 2010 asesorando a emprendedores en mi consultora. Tengo dos áreas principales de conocimiento. Soy experto en el tema emprendedor, y hablo en particular de ideas de negocio, plan de empresa y gestión. Además, me he ido formando a lo largo de los años sobre SEO, marketing digital y negocios online en general.
