¿Reinvertir los beneficios en el negocio?
La primera opción que viene a la mente cuando tu empresa registra beneficios es usar ese dinero para hacer crecer tu negocio. Te puede servir para abrir nuevas localizaciones, comprar maquinaria, invertir en desarrollo informático, contratar personal y mucho más.
Es una opción interesante, siempre que haya oportunidades reales de crecimiento, y siempre que estés dispuesto asumir las consecuencias de tener que gestionar un negocio de mayor tamaño. Voy a poner un ejemplo. Suponiendo que hayas montado un restaurante y que vaya bien. Funciona a su capacidad máxima, así que la única posibilidad que tendrías para crecer es abrir otro. Algunas personas invertirían para expandir el negocio e ir creando una cadena, mientras otras estarían contentas con cobrar los beneficios de un solo establecimiento, e ir delegando tareas para conseguir más tiempo libre.
Pero puede ser que ya no sea factible hacer crecer más tu negocio, al menos que ya emprendas actividades nuevas, simplemente porque no hay mucho más mercado por conquistar. En cuyo caso, tendrías que elegir entre cobrar los beneficios o arriesgarte a invertir en nuevas líneas de negocio que quizás no den resultado. Piensa en las grandes tecnológicas. Llega un momento en el que no saben qué hacer con toda la liquidez que tienen, y “malgastan” una parte significativa de ella en proyectos innovadores que no llegan a ninguna parte. Y al final acaban remunerando a los accionistas porque ni siquiera hay tantos proyectos interesantes para invertir.
De todos modos, puedes reinvertir solo una parte de las ganancias, no es una elección de todo o nada. Muchas empresas lo hacen. Dedican una parte a inversión de inmovilizado de mantenimiento, otra parte a crecer y el resto a pagar a sus socios.
Diversificar tus fuentes de ingresos invirtiendo los beneficios en otros activos
Si optas por cobrar una parte de las ganancias generadas por tu negocio, es buena idea no gastártelo todo, y dedicar un porcentaje a crearte rentas complementarias. Así, si en algún momento la empresa va peor, dispondrás de otras fuentes de ingresos. Incluso con el tiempo podrías llegar a no necesitar los beneficios del negocio gracias a tus rentas de inversión.
¿Qué puedes hacer con los beneficios de tu negocio si decides reinvertirlos en otros activos?
Invertir en el sector inmobiliario
Dentro de esta opción, tienes muchas posibilidades. Una que suele ser interesante es comprar el local donde tienes el negocio. De esa manera te ahorras el alquiler y vas evitando que ese coste se pueda incrementar mucho en caso de inflación. Pero eso se podría considerar como reinvertir en el negocio, dependiendo de cómo lo haces formalmente.
Otra posibilidad, muy clásica, es comprar viviendas para alquilarlas a largo plazo, o para estancias cortas como el caso de los apartamentos turísticos.
Optar por la renta fija
Tras muchos años de tipos de interés anormalmente bajos, hemos vuelto a una situación un poco más habitual, con un precio del dinero alrededor del 4%. Los productos de renta fija, como bonos de estados, obligaciones, o depósitos han vuelto por lo tanto a ser atractivos para los inversores conservadores que quieren obtener cierta rentabilidad sin mucho riesgo. Sin embargo, incluso con esas subidas de tipo, los rendimientos obtenidos no son muy elevados.
Bolsa y fondos
Un emprendedor también puede optar por reinvertir los beneficios de su negocio en productos de renta variable, y concretamente en acciones concretas de algunas empresas, o en productos diversificados como fondos, ETFs y demás. En ese caso, si se compran los activos adecuados en los momentos apropiados, se pueden sacar muy buenas rentabilidades, asumiendo un riesgo. Y, a largo plazo, la evolución bursátil suele ser muy positiva, lo que potencia un gran retorno gracias al interés compuesto.
Opciones especulativas
Siempre que se vayan diversificando las inversiones, puede tener sentido asumir un nivel más alto de riesgo con una parte de la cartera, y optar por productos más especulativos. Por eso citaba en el inicio del artículo las criptomonedas, y en particular Bitcoin. Eligiendo bien el momento, y asumiendo el riesgo correspondiente, las rentabilidades pueden ser muy significativas. Por ejemplo, entre finales de agosto de 2023 y marzo de 2024, Bitcoin se apreció un 160%. Y desde entonces hasta junio, no ha caído más de un 20%. Pero, históricamente, la criptomoneda es conocida por su gran volatilidad, con bajadas y subidas muy acusadas, así que cualquier inversor tiene que ser consciente de ello.
Como siempre, hay que recordar que la inversión es un asunto muy personal. Cada individuo tiene que informarse bien sobre los riesgos y beneficios de todas las opciones que tiene a su disposición, y tomar su decisión en consecuencia.
Graduado de ESSEC en Administración de Empresas, soy un profesional con más de 25 años de experiencia en finanzas empresariales. Tras trabajar una década en varias multinacionales, llevo desde 2010 asesorando a emprendedores en mi consultora. Tengo dos áreas principales de conocimiento. Soy experto en el tema emprendedor, y hablo en particular de ideas de negocio, plan de empresa y gestión. Además, me he ido formando a lo largo de los años sobre SEO, marketing digital y negocios online en general.
