La fábula de la liebre y la tortuga aplicada a los negocios

liebre y tortugaProbablemente, el cuento de la liebre y la tortuga sea una de las historias más conocidas en todo el mundo occidental. Se suele enseñar a los niños por su moraleja sobre el valor del esfuerzo y el respeto de las diferencias. Vamos a recordar esta fábula antes de sacar algunas conclusiones útiles para el mundo de los negocios.

La liebre y la tortuga, versión resumida

Cuenta la historia que había una vez una liebre muy vanidosa, que siempre presumía de ser el animal más veloz, y siempre se burlaba de la tortuga por motivo de su extrema lentitud. Pero un día la tortuga la sorprendió con una extraña propuesta: sugirió que ambas compitieran en una carrera, y predijo que pese a su lentitud, ganaría.

La liebre aceptó el desafío, muy segura de su victoria. El día de la carrera, todos los animales vinieron a presenciar el evento. La liebre dejo que la tortuga cogiese algo de ventaja, y luego arrancó a toda velocidad, adelantándola y dejándola muy atrás. A mitad del recorrido, decidió pararse a descansar un rato en un prado. Durmió demasiado, y cuando se despertó, la tortuga casi había llegado a la meta. Por mucho que la liebre corriese al máximo de sus capacidades, no fue suficiente, y llegó segunda, herida en su orgullo. Había ganado la tortuga, contra todo pronóstico.

la liebre¿En qué este cuento te puede ayudar en los negocios?

A los niños ese cuento les enseña a no burlarse de los demás, y que el exceso de confianza puede tornarse en nuestra contra, pero que para un emprendedor tiene otras moralejas interesantes:

  • El trabajo de fondo paga más que las aceleraciones. La mayoría de las veces, los resultados que se consiguen en el mundo empresarial son el fruto de un trabajo continuo durante mucho tiempo. Construir una base de clientes, conseguir visitas para tu página web, elaborar una red de contactos, y otras cosas similares no se hacen trabajando como loco durante un par de semanas, sino dedicando esfuerzo cada día durante meses y hasta años. Puede ser frustrante, porque en realidad nunca ves la línea de meta y no hay una relación visible entre el esfuerzo y el resultado, pero aunque no sea visible, esa relación existe.
  • No existe solo una estrategia para conseguir un objetivo. Puedes pensar que tu producto es el mejor del mercado, y por lo tanto que tu competencia no te puede hacer sombra. Pero cada uno usa sus ventajas comparativas, y un competidor que no veías como una amenaza, te puede ganar sacando el mejor provecho de lo que tiene.
  • Lo ideal es ser polivalente, o tener un equipo que lo sea. Un buen emprendedor debería tener las calidades de la tortuga cuando hacen falta, pero ser capaz de correr muy rápido como una liebre las veces que sean necesarias. Tienes que adaptarte a la situación. Y si no lo puedes hacer tú mismo, entonces es bueno que tengas personas en tu equipo que sean más tortugas y otras más liebres, para buscar un equilibrio y una buena respuesta a las diferentes situaciones.

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antoine 80
Me llamo Antoine Kerfant y llevo 7 años asesorando a emprendedores.

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