Dar clases particulares, montar academias para oposiciones y otras ideas

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Las ideas de negocio relacionadas con la formación siempre son interesantes. Hablamos de dar clases particulares o en grupo a diferentes colectivos. Podríamos considerar que hay dos grandes categorías de academias: las que tienen un claro propósito profesional y educativo, y las que enseñan técnicas y habilidades más relacionadas con el ocio. Repasemos algunas posibilidades.

 

 

Trabajo y estudios

 

 

Academias para oposiciones

 

Si tenemos en cuenta la casi obsesión de gran parte de la población española por conseguir un puesto de funcionario, en principio montar una empresa basada en la preparación de las oposiciones debería ser un negocio seguro. Sin embargo, con las políticas de austeridad y la reducción del tamaño del sector público, el número de nuevas plazas de funcionarios será reducido durante unos años, lo que tiene que influir en la demanda de esas academias.

 

Pero una empresa muy flexible, especializada cada año en las carreras con más plazas ofertadas podría sacar ventaja, especialmente si se trata de un sistema en línea que no la haga depender demasiado de la política local (municipal o regional) de empleo público.

 

 

Academias para el MIR, el FIR, el PIR y otras formaciones sanitarias

 

Aunque exista ya una gran competencia, con empresas instaladas desde hace tiempo, el número de plazas ofertadas para médicos residentes y otras profesiones de la salud sigue siendo bastante alto. Se trata de un mercado específico pero muy interesante, con potencial para estrategias de diferenciación sobre lo que ya se está haciendo hoy en día.

 

 

Clases de inglés y otros idiomas

 

Casi el 30% de las ofertas de trabajo en España piden conocer un idioma extranjero (en su inmensa mayoría se trata del inglés). Pese a los grandes progresos que se han hecho en los últimos años, todavía la proporción de personas con un nivel suficiente de la lengua de Shakespeare es baja. De nuevo, hablamos de un sector muy competitivo, con muchísimas academias, pero nuevos conceptos son posibles, especialmente apoyándose en las ideas low cost y en Internet.

 

 

Clases particulares para niños

 

El propio diseño del sistema educativo moderno conlleva la necesidad de clases particulares para algunos niños. Hoy en día se sigue enseñando lo mismo y a la misma velocidad a un grupo de chavales, basándose principalmente sobre su edad. Algunos se aburren porque asimilan rápido, otros siguen correctamente el ritmo y otros tienen dificultades. Las clases particulares normalmente van destinadas a este último grupo, pero también se podrían enfocar a los niños con más facilidades, para que aprovechen para aprender más.

 

Las nuevas tecnologías pueden servir de apoyo a este tipo de clases particulares. Por ejemplo, se podría pensar en un sistema con una clase en persona a la semana y pequeños encuentros por videoconferencia para seguir la progresión del trabajo.

 

 

Ocio y desarrollo personal

 

 

Clases particulares de cocina

 

 

Para muchas personas, cocinar es un placer que va mucho más allá de la simple necesidad para comer. Hace tiempo habíamos hablado de la posibilidad de reabrir un restaurante cerrado para transformarle en academia de cocina. Lo que planteamos aquí es más bien una clase individualizada. La clientela son personas con cierto nivel socioeconómico que quieren progresar en esta área, aprendiendo directamente de alguien experto.

 

 

Academia de arte

 

 

Otra opción de negocio es la clásica academia de arte, con sus clases de pintura o escultura. Puede ser de la forma tradicional o al contrario usando las nuevas tecnologías. Por ejemplo, ¿por qué no imaginar clases de dibujo en el iPad? Hace unas semanas presencié una campaña de Samsung para uno de sus modelos. Tenían contratado a unos caricaturistas que hacían retratos de la gente en la estación de Montparnasse en París. Los retratos se imprimían en camisetas promocionales que las personas se llevaban. El resultado era muy bueno.

 

 

Clases de bricolaje

 

 

Grandes superficies especializadas en bricolaje están ampliando sus servicios con talleres sobre tareas concretas (por ejemplo construir una mesilla de noche). Se trata de un servicio de pago, y no es barato. En una economía en crisis puede haber muchas personas interesadas en querer aprender a hacer los apaños de casa para luego ahorrar mucho en honorarios de profesionales. Me parece una buena idea de negocio.

 

 

Dado que el conocimiento humano es muy amplio, se podría alargar la lista de posibles temática casi al infinito. ¿Por qué no clases de floristería? ¿O para aprender a educar mejor a los niños? Si tienes alguna idea, la puedes compartir en la sección de comentarios.

 

 

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Tags: dar clases particulares, academia de oposiciones, clases de idiomas

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