Como iniciar un negocio desde cero

como-iniciar-un-negocio

¿Quieres emprender pero no sabes ni por donde empezar? Aquí encontrarás unos consejos para aprender como iniciar un negocio desde cero. Como todas las cosas un poco complejas de la vida, parece complicado, pero si lo reduces en una serie de pequeñas decisiones y te armas de perseverancia, verás como cada paso se puede superar sin demasiadas dificultades.

1º- ¿Qué necesidad del cliente quiero cubrir?

Llámalo idea de negocio o nuevo concepto empresarial, la finalidad es la misma y tienes que tenerlo muy claro desde el principio. Un negocio, una empresa, tiene que aportar valor a sus clientes, cubriendo necesidades a cambio de pagar un precio. Si tu idea no responde a una verdadera necesidad, no sirve.

En este blog hemos hablado muchas veces de la idea de negocio, y de como se puede valorar. Siempre repetimos que lo esencial es que aportes una mejora, por pequeña que sea, sobre lo que ya existe. No hace falta inventar un producto como el iPad para triunfar, con solo mejorar un poquito lo que ya existe puede ser suficiente, pero tienes que asegurarte que existe un mercado suficiente para tu proyecto.

2º- ¿Cuánto está dispuesto a pagar el cliente por mi producto o servicio?

Este punto es muy importante. En primer lugar porque en muchos casos el cliente, aunque valore positivamente la aportación de tu concepto no está dispuesto a pagar por ella. Por otra parte, si el cliente está dispuesto a pagar algo, lo normal es que no quiera pagar tanto como lo que tú quisieras. Sobre política de precios, te remito al artículo que redactamos hace un tiempo sobre vender caro o barato.

3º-  ¿Cuánto me cuesta producir?

Una vez que tienes una idea más concreta del mercado potencial y del precio que podrías poner a tus servicios y productos, queda un aspecto muy importante: ¿Cuánto te cuesta producirlos? Evidentemente, si creas una empresa es para ganar dinero, por lo tanto es fundamental que estimes los costes variables y gastos fijos de tu proyecto, para tener una primera idea de la rentabilidad. Si ves que te cuesta mucho más de lo que podrías vender, en principio tu idea tiene poco futuro, pero no te desanimes, es posible que enfocándola de otro modo pueda ser rentable.

A menudo, los emprendedores pecan de grandeza, y quieren empezar con un local amplio y bien situado, varios empleados, maquinaria nueva, etc. Los planteamientos a lo grande hacen muy difícil que un proyecto sea viable, porque no lo dudes: los gastos siempre van a ser mayores que lo que hayas podido estimar y los ingresos serán menores. Más vale empezar con humildad y menos gastos.

4º- ¿Estoy capacitado para este proyecto empresarial?

Una de las grandes causas de fracaso de un negocio es que el promotor del proyecto no este capacitado para liderarlo. Por eso es importante preguntarte con franqueza si de verdad tienes la capacidad de convertir la idea en éxito. Uno de los aspectos más importantes es conocer el sector donde vas a trabajar. La ilusión y el interés por tu proyecto, aunque son necesarios, no bastan.

Imaginemos que siempre has trabajado en un banco y tu sueño es montar una cadena de tiendas de animales, porque te encantan las mascotas. Por mucho que te haga ilusión, si no tienes los conocimientos del sector ni los contactos, no va a ser imposible triunfar, pero lo vas a tener muy, muy difícil. En este caso es mejor asociarse con una o varias personas que te aportaran el aspecto que te falta. Para volver al ejemplo de las tiendas de animales, si lees la entrevista que hicimos hace tiempo a Javier Osa de Kiwoko, verás como los socios tienen perfiles que se completan.

5º- El Plan de negocio

Una vez que tienes más definida tu idea y tus primeras estimaciones te hacen pensar que es viable, empieza el verdadero trabajo con el plan de empresa. Tienes que estudiar muy en detalle los aspectos comerciales e financieros de tu proyecto. Responder a preguntas tan importantes como ¿Qué es lo que vendes? ¿Cuáles es tu clientela? ¿Cuáles son tus competidores? Es importante ser muy concreto.

Imaginemos que vas a poner una tienda de libros. Las respuestas a estas tres preguntas no pueden ser: vendo libros a lectores del barrio de X y mis competidores son la Fnac y la Casa del Libro. Las generalidades no valen. Otra cosa es que respondas que vendes la mayor oferta de novelas históricas de España, que te diriges a un público mayoritariamente masculino de entre 25 y 45 años, que tus competidores son en parte la grandes librerías, en parte las tiendas online, pero que has identificado un nicho de mercado donde nadie ofrece una variedad tan amplia, que vendes tanto en una tienda física del centro de Madrid como por Internet y en formato electrónico, etc.

Solo he dado un pequeño ejemplo sobre una fracción del estudio comercial del plan de negocio. Hay muchos más aspectos que analizar, pero lo que quería dejar claro es que tiene que ser un trabajo profundo y específico. Crear una empresa es competir, y no se puede ganar con generalidades. Hay que aportar especificidades y saber explicarlas claramente. O sino, como decía Jack Welsh, ex presidente de General Electric: “Si no tienes una ventaja comparativa no compitas”.

En el plan de negocio también definirás como vas a trabajar, con que medios, con que plantilla, en que lugar, etc. Es como un ensayo general de tu empresa, con todos los aspectos relevantes. Si se te atraganta, puedes pedir ayuda externa.

6º- La forma jurídica

Una vez que tengas bien definido tu proyecto, tendrás que decidir de qué forma lo vas a formalizar. En España se puede resumir en dos grandes opciones (aunque hay más): autónomo o sociedad limitada. Simplificando, se puede decir que si vas a emprender en solitario y que el volumen de beneficios que estimas no va a superar un sueldo anual de unos 45.000 euros, lo más práctico es elegir darse de alta como autónomo.

En caso de tener más beneficios, otros socios, una facturación importante, o que la propia estructura jurídica de la empresa sea relevante para tu imagen (en determinados círculos, los proveedores y clientes solo te harán caso si tienes una sociedad), entonces es mejor optar por crear una SL (sociedad limitada), que puedes arrancar con solo 3.000 euros de capital.

7º- La financiación

El plan de negocio va a determinar cuanta inversión vas a necesitar, y cuanto dinero te hará falta para cubrir las más que seguras pérdidas de los primeros meses (a veces años). Entonces o ya dispones de este dinero (enhorabuena, ya puedes empezar tu proyecto), o como la mayoría de los emprendedores, tendrás que buscarlo. Existen varias fuentes de financiación, desde tus propios ahorros, el dinero de amigos y familiares, las subvenciones públicas, los créditos bancarios o las participaciones en el capital de la empresa de fondos de capital riesgo o de business angels.

8º- Los socios

Otro aspecto muy importante es saber si te lanzas solo o si vas con socios. Esto depende de tus habilidades personales, de tus preferencias y de tus necesidades. Como explicamos antes, si te faltan conocimientos (financieros, comerciales, sectoriales), te puede venir muy bien tener un socio. Pero también importa mucho tu estilo de gestión. Si prefieres trabajar solo y lo quieres controlar todo, puede ser mejor lanzarte en solitario, aunque trabajar solo no es nada sencillo.

Si optas por asociarte, tendrás que evitar los errores que comentamos en un artículo anterior.

9º- La ubicación

Donde vayas a situar tu negocio siempre es importante. Está claro que si se trata de un local comercial, tendrás que buscar la zona más adecuada, y no olvidar nunca que tienes que ir donde están los clientes, no esperar que los clientes vayan a donde estés, porque para este tipo de empresas la ubicación es fundamental.

Aunque no tengas una tienda, hay otros aspectos a tomar en cuenta. Siempre tendrás que recibir clientes o proveedores, así que estar en un pueblo a 80 kilómetros de la civilización probablemente no sea una gran idea. Del mismo modo, si optas por el comercio en línea, tienes que buscar una ubicación que te permita optimizar tu logística.

Buscar un local no es siempre tarea fácil, pero finalmente todo se logra.

10º- Los empleados

Los empleados son tus socios más importantes. Son los que tienen que ofrecer a tus clientes los mejores productos con la mejor calidad de servicio. Tienes que tenerles contentos de trabajar contigo a la vez que tienes que exigirles lo mejor de ellos mismos. Quizás lo primero que les tengas que explicar es que tú no les vas a pagar el sueldo, que de esto se encarga el cliente, como bien decía Henry Ford.

A la hora de elegirles, piensa en lo que es mejor a largo plazo para tu empresa. Puede ser que al principio no tengas dinero y quieras contratar personal poco cualificado por poco dinero, pero a la larga si tus empleados no son mejores que tú te perjudica. Busca siempre a los mejores para cada tarea. Si no son personas con mucha experiencia, apuesta por jóvenes con potencial.

Los recursos humanos son posiblemente uno de los aspectos más complejos en la gestión de una empresa, porque obligatoriamente se mezclan aspectos económicos objetivos con emociones y preferencias personales. Pero se aprende mucho y aprisa.

11º- Los proveedores

Emprender significa aprender a comprar. Si no cuidas este aspecto fundamental, no podrás ofrecer los mejores servicios al mejor precio. Negocia siempre, y busca varios presupuestos para todas las compras relevantes. Intenta construir relaciones de confianza a largo plazo con tus proveedores, porque en más de una ocasión te podrán sacar de algún aprieto (por ejemplo cuando necesites urgentemente un producto para tu cliente más importante).

12º- Buscando y satisfaciendo a los clientes

Ya tienes todo para ponerte en marcha, pero te falta lo más importante: un cliente que te compre tus productos o servicios. Y no te engañes, aunque tengas un local muy visible en la arteria con más tráfico peatonal de la ciudad tendrás que ir a buscar a tus clientes. Tendrás que hacer publicidad, llamar por teléfono a proponer tus servicios o mandar a tus comerciales a recorrer la ciudad puerta a puerta.

Los lectores del blog conocen sin duda la serie de artículo que publique el año pasado para dar pistas sobre como encontrar a tus primeros clientes o como aumentar las ventas de tu negocio . Pero no es suficiente encontrarles y convencerles. Hay que satisfacerles con calidad para que se conviertan en clientes habituales. Es fundamental medir la satisfacción de tus clientes y poner en marcha procesos para mejorarla continuamente. Si no lo haces tú, lo harán tus competidores.

Otra forma de ver los pasos para crear una empresa es echar un vistazo a la infografía que publique hace unas semanas, una versión más gráfica de un recorrido largo y difícil, pero lleno de pequeños y grandes logros. Quizás este 2012 que empieza sea el año que decidas lanzarte. Si es así, en este blog estaremos para ayudarte. Puedes recibir nuestros artículos cada semana abonándote al boletín.

Artículos relacionados:

RSS IconSuscríbete a nuestro RSS o Abónate a nuestro boletín icono email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*